El hombre sin honra, más hiede que un muerto.
La avaricia rompe el saco.
De broma en broma, la verdad se asoma.
Al que escupe para arriba, le cae en los ojos.
Bienes que ocasionan males, no son tales.
Quien por su gusto padece, que vaya al infierno a quejarse.
O errar o quitar el banco.
El hombre celoso, hace de la pulga un oso.
Es amor mal entendido el que no corrige a un hijo.
Juez que admite regalos, llevarlo a palo.
A quien a mula, bestia, hace mal, es más bestia que el animal.
Favor retenido, no debe ser agradecido.
Vicio es callar cuando se debe hablar.
Juego de manos, rompedero de ano.
Delante hago acato y por detrás al rey mato.
Se te vio el plumero. (Frase utilizada para los homosexuales, como para cualquiera que pretenda engañar).
El que no cumple su palabra al fin su desdicha labra.
Quien va a la boda y no es convidado, vuelve de ella avergonzado.
Al mal segador la paja estorba.
Harto da quien da lo que tiene.
Hermosura en puta y fuerza en el badajo.
Que cada cual espante sus pulgas.
Parece que le ha hecho la boca un fraile.
Nadie se meta donde no le llaman.
Caérsele a uno los palos del sombrajo.
Cuanto uno es más honrado, tanto es mayor su pecado.
No escupas contra el viento.
El que da porque le den, engañado debe ser.
A ninguno le da pena, comer cosita buena.
Favorecer a un bellaco, es echar agua a un saco.
Cuando otro sufre, es madera que sufre.
Zapato que aprieta, no me peta.
No es de bravo señal buena, toro que escarba en la arena.
A quien miedo han, lo suyo le dan.
Palabra de boca, piedra de honda.
Ave de mal agüero, a mi vera no la quiero.
Nunca le hagas a nadie, lo que no te gusta que te hagan a ti.
A la par, es negar y tarde dar. A la tercera va la vencida.
La sugestión obra.
No hay provecho propio sin daño para otro.
De celosa a puta, dos pulgadas justas.
Honra sin provecho no duerma bajo mi techo.
A cuenta de los gitanos hurtan muchos castellanos.
Golpea el hierro mientras está caliente.
El que quita la ocasión, quita el peligro.
Dar tiro.
Daría yo un ojo, porque a mi enemigo sacasen uno.
En dimes y diretes, mal harás si te metes.
Yerros por amores, merecen mil perdones.
Holgar sin vergüenza es hilar sin rueca.