Carta cortés, cada dos renglones, mentiras tres.
Bigote al ojo, aunque no haya un cuarto.
No se acuerda el cura de cuando fue sacristan.
Razones de "dice que", "pero" y "si no" no valen un comino.
Reniego del árbol que a palos ha de dar su fruto.
Mas pronto cae un hablador, que un cojo.
En el andar y en el beber se conoce a la mujer.
Más puede Dios que el diablo.
Deja la bola rodar, que ya parará.
Lo dicho, dicho está.
Más labra el dueño mirando que diez yuntas arando.
Santo que mea, maldito sea.
Buen queso y vino espeso, y con éste que sea largo el beso.
El que tiene ovejas, tiene pellejas.
Tumbando y capado.
Ir romera y volver ramera, no es mala carrera.
Por miedo a los gorriones, no se deja de sembrar cañamones.
Tiempo malgastado nunca recobrado.
Cada cual sabe de la pata que cojea.
Aún queda el rabo por desollar.
Burro pequeñín, siempre nuevecín.
Calabaza, calabaza, cada uno para su casa.
Niebla en alto, lluvias en bajo.
Jilgueros y ruiseñores, bonísimos cantores.
Agua en cesto se acaba presto.
La mar que se parte, arroyos se hace.
Estás en la procesión y también quieres tocar las campanas.
Necio es quien con necios anda.
En boca con mella, si entra una mosca, allá ella.
A ti te digo hija, para que entienda la hijastra.
Igual con igual va bien cada cual.
El que aguanta lo más, aguanta lo menos.
Quien rompe una tela de araña a ella y a él de daña.
Variante: A Dios se dejan las cosas, cuando remedio no tienen.
Todos: mozos, viejos, reyes y pastores estamos sujetos a sentir amores.
Todo por servir se acaba... y acaba por no servir.
El que da porque le den, engañado debe ser.
A la mujer y al aguardiente, ¡de repente!.
De soltera, fina y curiosa, de casada, gorda y asquerosa.
El buen cirujano. opera temprano.
El vino puro dirá quién es cada cual.
Si quieres con tu familia reñir, echa algo a repartir.
De tal palo tal astilla.
Palo de nogal, quiebra costilla, no hace señal.
Moza de mesón, no duerme sueño con sazón.
Trabaja cada día como si fuese el último de tu vida.
La letra mata, el espíritu vivifica.
Da y ten, y harás bien.
Ajo que salta del mortero, ya no lo quiero.
Si entre burros te conocen, rebuzna y de cuando en cuando tira coces.