Ante la duda, abstente.
Gorgojo, más chico que un piojo; así de chiquito produce enojo
Lo mejor del domingo, el sábado por la tarde.
Pompa vana: hoy hojas marchitas lo que ayer rosa galana.
Aprovecha el tiempo bueno, ya que el malo se mete solo.
El andar de la madre, tiene la hija. Siempre salen los cascos a la botija.
Gran tormenta mucho espanta, pero pronto pasa.
A confite de monja pan de azúcar.
El que con cojos anda se llama bastón.
A buen año y malo, molinero u hortelano.
El fracasado promete, el triunfador se compromete.
No hay fecha que no se cumpla, plazo que no se venza, ni deuda que no se pague.
A los treinta doncellez, muy rara vez.
El comedido sale jodido.
Copas son triunfos.
Lo que se aplazó, casi siempre se malogró.
Idas sin vuelta, el hombre a la horca, el pan de pastores y los potros a la feria.
A ciento de renta, mil de vanidad.
La ocasión de hacer bien nunca se ha de perder.
Tener miedo es de prudentes; saberlo vencer, es de Valiente.
Cuando la puta está a la puerta y el oficial tiene cerrada la tienda, ten por cierta la fiesta.
Si llueve el día de la Ascensión, cuarenta días de agua son.
Barco con tormenta, en cualquier puerto entra.
Coge brillo cadenita, que tu mojo llega.
Llegar al humo de las velas.
Donde ajos ha, vino habrá.
Cuando al palomo veas en el agua, coge las botas y el paraguas.
El diablo solo tienta a aquel con quien ya cuenta.
Quien más sabe, mayores dudas tiene.
Cuando mi hijo fue al baño, trajo que contar todo el año.
Hablen cartas y callen barbas.
Cuando dos pleitean, un tercero se aprovecha.
Te cierran una puerta y te abren diez.
Ora en juego, ora en saña, siempre el gato mal araña.
Día de Santa Lucía, lo que mengua la noche crece el día.
Quien se refugia debajo de hoja, dos veces se moja.
Lo que de noche se hace a la mañana aparece.
Pájaro durmiente, tarde hincha el vientre.
Cuando el sauce se muere la primavera está a punto de llegar
A barba muerta, obligación cubierta.
A fuerza de palos, como borrico de yesero.
Borrón y cuenta nueva.
Año de hierba, año de mierda.
Vayan las verdes por las maduras.
Borregos al anochecer, charcos al amanecer.
Este dicho lo dijo Valentín y ni cuenta me di.
Es devoto o es loco quien habla consigo solo.
Vergüenza y virgo perdidos, por siempre idos.
Las oportunidades no se pierden, siempre hay alguien que aprovecha lo que uno deja pasar.
El que ha de morir a oscuras, aunque muera en velería.