Hablando se entienden los blancos.
La que no pone seso en la olla, no lo tiene en la toca.
Ocasion perdida, no vuelve más en la vida.
Cuando no lo dan los campos, lo hacen los Santos.
Quien quiere bueno y barato, demora buscando un rato.
Jugar a las cartas vistas.
El dinero del mezquino anda dos veces el camino.
El que cosas busca, por fuerza ha de hallar alguna.
Gula y vanidad, crecen con la edad.
Al desdichado, poco le vale ser esforzado.
El que con lobos anda a aullar aprende.
Mal te quiere quien con lisonjas te viene.
La que se casa con ruin siempre tiene que decir.
Quien hace mal, aborrece la claridad.
Razón no requiere fuerza, ni fuerza requiere razón.
Los bienes son para remediar los males.
Mas vale vergüenza en cara que dolor de corazón.
El mal tiempo trae bienes consigo: huyen las moscas y los falsos amigos.
En enero, cada oveja con su cordero.
Ni casa en dos lugares, ni paja en dos pajares.
Lo que se consigue en la niñez, crece y agrada después.
Los pecados de la juventud se pagan en la vejez.
Si no vas de acuerdo con uno, es su problema;si no vas de acuerdo con nadie, es tu problema.
Predicar con el ejemplo es el mejor argumento.
Un ochavo poco vale; pero sin él no hay real.
Bien está quien se desvela, si no es por dolor de muela.
Quien dice su secreto, de libre que era se hace siervo.
Si quieres tener dinero, quédate siempre soltero.
Si quieres cambiar al mundo, empieza por quien ves en el espejo.
El que hace feliz a una mujer, es su esclavo; quien la hace desgraciada, es su dueño.
Zapatazo que le duela, a quien sin llamar se cuela.
Nada se puede esperar de quien no tiene hogar.
Es como la gatita de Maria Ramos, que tira la piedra y esconde la mano.
Quien sabe, sabe.
Buena crianza no pierde punto.
Variante: El trabajo ennoblece a quien lo hace.
No hay cosa que no tenga su contra.
A más servir, menos valer.
La que fácil llega, fácil se va.
Adonde quiera que fueres, ten de tu parte a las mujeres.
Quieren ganar indulgencias con escapulario ajeno.
De sabio hace gala quien no se admira de nada.
Que cada cual espante sus pulgas.
Criada trabajadora hace perezosa a la señora.
Quien tiene tienda que la atienda.
El primer grado de locura es creerse cuerdo, y el segundo proclamarlo.
La envidia, dice el autor, es martillo destructor.
A la mujer, el hombre la ha de hacer.
No colocar todos los huevos en la misma canasta.
Periquito se casa en Segovia, como es el novio, será la novia.