La libertad no tiene par.
Es más fácil ser Doctor, a veces, que ser Señor.
Año de pitones, año de cabrones.
A la col, tocino; y al tocino, vino.
Labrar en barbecho, es labrar necio.
Quien abono echa, tendrá buena cosecha.
La hebra de Marimoco, cosió siete camisas y le sobró un poco.
Una vez al año no hace daño.
No temas a la competencia, teme a tu propia incompetencia.
Codicia mala, el saco rompe.
Fue sin querer...queriendo.
Mas trucho que el cacun vendiendo josting.
A quien miedo han, lo suyo le dan.
Entre más apuro menos prisa.
Razonar para reñir, es cosa de reír.
Más que la mujer hermosa vale la hacendosa.
Manantiales de salud son la higiene y la virtud.
Debe y paga cuanto alcances, pero cuida tus balances.
Desvélate por saber y trabaja por tener.
La alegría rejuvenece, la tristeza envejece.
Hay que arar con los bueyes que se tenga.
Antes de casarse, solterona; después de casada, señora.
Despedida de borrachos.
Hay que cortar por lo sano.
La práctica hace al maestro.
Cuando una puerta se cierra, ciento se abren.
En dimes y diretes, mal harás si te metes.
A los curas caso omiso, y para mí un buen piso.
No es lo mismo hablar con el torno que con las monjas.
El que da lo que tiene, a pedir se queda o, a pedir se enseña.
Hay ayudas que son lavativas.
Al que da y quita le sale una jorobita.
No hay ladrón sin encubridor.
Bromas pesadas solo al que las da le agradan.
Algunos buscan la felicidad. Otros la crean.
Consejos vendo y para mí no tengo.
Tiene doble trabajo hincharse y deshincharse.
Esto de mi casamiento es cosa de cuento; cuanto más se trata, más se desbarata.
No es buena casa la que no tiene al lado bosque y río.
Amor de mujer y halago de can, no duran si no les dan.
Depende de cómo caigan las cartas
Una cáscara de coco llena de agua es como un océano para una hormiga.
El ignorante y el ciego caminan a tiento.
No es más rico el que más tiene sino el que menos necesita.
Cosa prometida es medio debida, y debida enteramente si quien promete miente.
Ni de burla ni deberas, con tu amo no partas peras.
La hija paridera, y la madre, cobertera.
En este mundo jodido el hijo regaña al padre y la mujer al marido.
El hábito no hace al monje, ni la venera al noble.
Ancho de espaldas y estrecho de culo, maricón seguro.