Puede usar quien tenga en gana, su culo de palangana.
La sátira Solo ofende, a la gente que la entiende.
El mundo es un mercado, o serás ladrón o serás robado.
Palabras de santo, uñas de gato.
Si consigues encontrar a un amigo leal y quieres que te sea útil, ábrele tu corazón, mándale regalos y viaja a menudo a verle.
De padres gatos, hijos michinos.
A palabras necias, bofetones.
Al fregar los platos solo acuden los mentecatos.
Los errores son grandes cuando el afecto es pequeño
Hay ojos que de legañas se enamoran.
Frío es el amigo, y caliente el enemigo.
Las hijas son las madres en otros cuerpos más jóvenes.
Tal padre, tal hijo.
Dando gracias por agravios, negocian los hombres sabios.
Más se mira al dador que a la dádiva.
A ellas padre, vos a las berzas y yo a la carne.
Si hay armonía en la casa, habrá orden en la nación.
Dale más de lo que pueda regresar, y al amigo perderás.
El mozo perezoso, por no dar un paso da ocho.
Malos humores salen con buenos sudores.
Abuelos y tíos cuando están tendidos.
Viejo que se casa con mujer moza, o pronto el cuerno, o pronta la losa, si no son ambas cosas.
Ir por leña y volver caliente, le ocurre a alguna gente.
Quien compra ha de tener cien ojos; a quien vende le basta uno solo.
Unos tanto y otros tan poco.
Mujer moza y Viuda, poco dura.
Caérsele a uno los palos del sombrajo.
Mozo sermonero o no tiene novia o no tiene dinero.
El mundo es un pañuelo [a veces lleno de mocos].
Si los dos esposos son gastadores, la casa se quema por los cuatro costados.
Alguacil que no es sutil, no sirve para alguacil.
Oficio de albardero, mete paja y saca dinero.
Barbero, o loco o parlero.
Gente de navaja, poco trabaja.
Huerto, mujer y molino, quiere uso continuo.
La experiencia no se fía de la apariencia.
Ojos que no ven, gallinas al saco.
Buena barba, de todos es honrada.
Uno piensa el bayo, y otro el que le ensilla.
Son cáscaras del mismo palo.
La buena mujer, con sus manos edifica su casa.
Casa empeñada, pobre y desamparada.
Arca cerrada con llave, lo que encierra no se sabe.
Con buen vecino, casarás tu hija y venderás tu vino.
El odio es motivo de disensiones, pero el amor cubre todas las faltas.
Agua de bobos, que no llueve, y nos calamos todos.
Siempre es pobre el codicioso.
La basura se deja solo a quienes trabajan con ella.
Más debes guardarte de la envidia de un amigo, que de la emboscada de un enemigo.
Mi casa, mi mesa, y mi mujer, todo mi mundo es.