Algo debe de querer quien te hace fiestas que no te suele hacer.
El hombre es un animal de costumbre.
Lo que hace tu mano derecha que no lo sepa tu izquierda.
Casamiento y señorío, ni quieren fuerza ni quieren brío.
Al pez, una vez.
El fatuo y el ignorante, se denuncian al instante.
Ama como el lobo ama a la oveja
Entre hermanos, si la prueba se gana o se pierde, da lo mismo.
Enfermedad a plazo fijo, señal es de nuevo hijo.
Nunca con menores, entables amores.
El avaro se roba a sí mismo. El pródigo, a sus herederos.
Casamiento malo, presto es concertado.
La mujer, generalmente hablando, está, generalmente, hablando.
Rica que con pobre casa, un criado más tiene en su casa.
El "porque sí" y el "porque no" son la razón de la sinrazón.
Copas son triunfos.
Boda buena, boda mala, el martes en tu casa.
Nada con nada, total nada.
Una cosa es una cosa, y otra cosa es otra cosa.
Quiebra la soga siempre por lo más delgado.
Callaos todos, y cogeremos la madre y los pollos.
Unos saben lo que hacen y otros hacen lo que saben.
Más vale poco pecar que mucho confesar.
Esta es la opinión del cuco, pájaro que nunca anida, pone el huevo en nido ajeno y otro pájaro lo cría.
Hablar de virtud es poco; practicarla es el todo.
Ricos, pobres, flacos, gordos, todos mordemos el polvo.
Hasta la reina, necesita de su vecina.
La verdadera amistad no se hiela durante el invierno
Fortuna y aceituna, a veces mucha y a veces ninguna.
Más vale prevenir que tener que lamentar.
Cierra tu puerta y alaba a tus vecinos.
Reniego del amigo que me encubre el peligro.
Más vale que se pierda una casa que no dos.
Hasta al de más discreción, la plata lo hace soplón.
El viejo en su tierra y el mozo en la ajena miente de igual manera.
Uno hizo la calza, y otro se la calza.
Solo los verdaderos amigos nos dicen que tenemos la cara sucia.
A fuerza de palos, como borrico de yesero.
De desgraciados está el mundo lleno.
Una palabra al oído se oye de lejos.
El que mucho te cela es porque bien te quiere.
Hasta los animales se fastidian.
El que tal ha padecido, ése se compadece del doliente y del herido.
En los años no importa cuantos, lo importante es cumplirlos.
Jorobas y manías no las curan los médicos.
Feliz es aquel que aprieta sobre su pecho por una noche o por un año, a una amiga con la faz de luna
Hacer del san benito gala.
Más vale dar que la carga llevar.
Cuando dos hermanos trabajan juntos las montañas se convierten en oro.
A quien mucho se apresura, más el trabajo le dura.