A quien mucho tiene, más le viene.
Los compañeros de cama se escogen de día
Si entiendes, las cosas son así. Si no entiendes, las cosas son así.
Entendimiento agudo pero sin grandeza lo pincha todo y nada mueve.
Quien se siente mocoso, se suena los mocos.
El saber no ocupa lugar, la ignorancia tampoco.
El uso hace al maestro.
Cachicamo diciéndole a morrocoy conchúo
Un oportuno ?NO? es mejor que un apresurado ?Sí?.
Un viejo amigo es una eterna novedad
La ciencia siempre es decente, y la ignorancia insolente.
Toda virtud está siempre entre dos vicios
Una sola araña cien moscas apaña.
Al falso amigo, hazle la cruz como al enemigo.
Cada puerta va bien en su quicio, y cada uno en su oficio.
Juego de bolos no lo entienden todos.
A marido ausente, amigo presente.
Mal lo pasa quien con un vago se casa.
Cerezas y mentiras, unas de otras tiran.
Durante la estación seca hay que hacerse amigo del dueño de la piragua.
Oficio que no mantiene a su amo, vaya al diablo.
El consejo del viejo frailuco, hay que ser cuco.
Quien busca encuentra, aunque otra cosa sea.
Al buen corazón la fortuna le favorece.
La avaricia rompe el saco.
Riquezas con sobresaltos, miserias las llamo.
Hay gente tan lista que se pierde de vista.
Arte para lograr es el dulce hablar.
Cinco dedos en una mano, a las veces hacen provecho y a las veces hacen daño.
Buena romería haz, quien a su casa pone en paz.
El amor y el dinero no pueden estar ocultos.
Reniego de plática que acaban en daca.
No se puede servir a dos señores.
Si entre burros te conocen, rebuzna y de cuando en cuando tira coces.
Quien corteja a una casada, la vida lleva prestada.
Quien no se rebaja a hablar con cualquiera es porque esta al fondo aunque no lo quiera.
Lo que cada uno vale, a la cara le sale.
Ojo al dinero, que es el amor verdadero.
El que depende de otro come mal y cena peor.
Abogado en el concejo, hace de lo blanco negro.
Anillo en dedo, u obispo o majadero.
En la hacienda o el hogar, mejor atajar que arrear.
Lo que no se hace a la boda no se hace a toda hora.
Júntanse las comadres y arde en chismes la calle.
Mujer casada, casa quiere.
Quien hizo el cohombro que lo lleve al hombro.
Pan y vino, un año tuyo, y otro, de tu vecino.
Muchos se ufanan, pero pocos se afanan.
Cuenta tus faltas y deja las ajenas.
Buena bolsa, envidiosos y ladrones la hacen peligrosa.