Todos somos iguales, pero unos menos que otros.
Cuatro cosas tenemos en mayor cantidad de lo que creemos: enemigos, deudas, años y pecados.
Romería de cerca, mucho vino y poca cera.
Irse con la soga entre los cachos.
A dos palabras tres porradas.
Los necios hacen la fiesta, y los listos la celebran.
Al buen amigo, dale tu pan y dale tu vino.
Cada cual arrima su sardina a la braza.
La democracia también genera hombres deshonestos
Higos y nueces no se comen juntos todas las veces.
A grandes cautelas, otras mayores.
Si no te vas a beneficiar, dejas que el otro se joda.
Lo que es igual, no es trampa.
Llevar y traer, de todo ha de haber.
Se vuelve amargo el vino si no se tiene con quien brindar.
Quien entre perros camina, fornica en cualquier esquina.
Muchas veces los amos son los mayores sirvientes en la casa.
Estudiante que no estudia, en nada bueno se ocupa.
De persona palabrera, nunca te creas.
Harto es bobo quien se mete en la boca del lobo.
Mujer que al andar culea y al mirar los ojos mece yo no digo que lo sea, pero lo parece.
Ni lleves cohecho, ni sueltes derecho.
Recuerda que vives en la sombra de tu vecino.
Los difuntos, todos juntos.
Acá como allá, y allá como acá.
Es costumbre de villanos tirar la piedra y esconder la mano.
La preocupación suele hacer que las cosas pequeñas proyecten grandes sombras.
Mudarse por mejorarse.
Ni hierba en el trigo ni sospecha en el amigo.
Vida sin amigo, muerte sin testigo.
La pobreza no es un delito, pero es mejor no mostrarlo.
De sabios es variar de opinión.
A hija casada, los yernos a la puerta.
Si el mozo supiese y el viejo pudiese, no habría cosa que no se hiciese.
Bastante me ayuda quien no me estorba.
Buena olla y mal testamento.
De la mano a la boca se pierde la sopa.
Hacer que hacemos, y no hacemos nada.
Más vale la seguridad, que la policía.
La aguja viste a los demás y permanece desnuda.
En casa y en amores, entras cuando quieres y sales cuando puedes.
¿Qué hacéis, mosquitos?. Aramos, porque sobre el buey que ara andamos.
La ocasión cuando es propicia, tonto es quien la desperdicia.
Dedica una parte de tus esfuerzos al bien común.
Buenas palabras y buenos modales, todas las puertas abren.
El que algo quiere, algo le cuesta.
Abre para todos tu boca y para todos tu bolsa.
Amor, tos, humo y dinero no se pueden encubrir mucho tiempo.
Cuando hay voluntad, se abre un camino.
Viejo que paga compañía, mantiene tres casas en un día.