Da consejos a todos, pero no seas fiador de nadie.
Entre hermanos, dos testigos y un notario.
Una desgracia, a cualquiera le pasa.
Casa a tu hijo con su igual, y no hablaran mal.
La bondad, quien la tiene la da.
Perro, caballo y mujer, tener bueno o no tener.
O Corte o cortijo.
Dar al olvido.
En las cosas del corazón, no manda uno, mandan dos.
Al amigo y al caballo no apretallo.
Al comprar una casa piensa en el vecino que adquirirás con ella.
Ofrecer y no dar, es deber y no pagar.
Boca ancha, corazón estrecho.
Contigo no quiero tratos, pero con tu hermano sí, que me paso buenos ratos.
El que a los suyos se parece, honra merece.
Confianza, en Dios y en que sea gruesa la tabla.
Los extremos se tocan.
Los verdaderos amigos se conocen en la adversidad.
Cuando habla uno solo, todos escuchan, pero si hablan todos a la vez ¿quién escucha? Proverbio abisinio.
Al haragán y al pobre, todo le cuesta el doble.
El amor es el oficio de la mujer y la amistad el oficio del hombre
Casado delgado y fraile tripón, ambos cumplen su obligación.
La amistad y el amor, dos bellas mentiras son.
El mejor espejo es un ojo amigo.
Sospechar y temer, enemigos del placer.
A ropa de terciopelo, dos dueñas y su escudero.
Cada hijo de vecino tiene sus hechos por padrino.
Hay que poner tierra de por medio.
A quien tiene buen vino nunca le faltan amigos.
A palabra necias, oídos sordos.
Lo que nada nos cuesta hacerlo fiesta.
Amigos y libros: pocos y buenos.
No sabrás quien es tu amigo antes de que se rompa el hielo
Una taza de café trae cuarenta años de amistad.
Aunque no nos hablemos, bien nos queremos.
Amor de asno, coz y bocado.
Juntársele a alguien el cielo con la tierra.
Bailar sin son, o es estar loco, o enorme afición.
El flojo y el mendigo, caminan dos veces el mismo camino.
Ojos dulces y apacibles, pero hay cosas más tangibles.
Más vale onza de prudencia, que arroba de ciencia.
Fraile, manceba y criado son enemigos pagados.
La sugestión obra.
Quien tiene muchos vicios, tiene muchos amos.
Madre acuciosa, hija vagarosa.
Gatos y niños siempre dicen: Mío, mío.
Hombre bondadoso, nunca envidioso.
Con buena gente, trataré yo; con gentuza, no.
A otra cosa mariposa.
Todo el mundo es generoso dando lo que no es de ellos.