Hasta la reina, necesita de su vecina.
Al que toma y no da, el diablo se lo llevará.
Quien tiene el estómago lleno, dice: ayunemos.
Perla brillante arrojada en la oscuridad.
La mujer decente, sufre más que se divierte.
Que cada zorro cuide su propia cola.
Haz el mal y guárdate.
Allí perdió la dueña su honor, donde habló mal y oyó peor.
Un poco de ayuda es mejor que un mucho de compasión.
Cada cual mire por su cuchar.
Al que le van a dar le guardan y si esta frio se lo calientan
A buen entendedor, pocas palabras bastan.
El hombre es verdaderamente libre cuando ni teme ni desea nada
De casi no muere nadie.
Quien no dice lo que quiere, de tonto muere.
Oiga señor cagón, le digo con disimulo, apunte bien ese culo, en la boca del cajón.
Puta arrepentida, del Carmen vestida.
Trata al que no es virtuoso como si lo fuera, y se volverá virtuoso
Necios y porfiados, hacen ricos a letrados.
Fuiste virgo y viniste parida; ¡muchas querrían ir a tal ida!.
Rectificar es de sabios.
Algo tiene la fea, por donde el galán la desea.
La contradicción es la sal del pensamiento
A beber y a tragar, que el mundo se ha de acabar.
Haz buena harina y no toques bocina.
Del amor al odio, solo hay un paso.
Vaca bramadora, llama al lobo que la coma.
Las palabras son las hojas, los actos son los frutos.
Vino de una oreja, prendado me deja; vino de dos, maldígalo Dios.
Contigo me entierren, que me entiendes.
Humano es el errar y divino el perdonar.
Mano fría y pie caliente, salud competente.
La boca rige la tierra, pero el mar lo rige la mano.
Bien se guarda lo que trabajando se gana.
Quien presta, no cobra; si cobra, no todo, y si todo, no tal, y si tal enemigo mortal.
La verguenza es último que se piedre.
La mujer el pan amasa y el viejo mande en casa.
Olla que hierve arrebatada, olla malograda.
El desorden almuerza con la abundancia, come con la pobreza y cena con la miseria.
No hay moneda que no pase, ni puta que no se case.
La liebre a la carrera y la mujer a la espera.
El que tenga sus gallinas, que las cuide del coyote.
La inocencia de un ratón puede mover un elefante.
El mucho trato hermana al perro y al gato.
La hija de la puta, como es criada, y la estopa, como es hilada.
Los escándalos de familia no deben trascender para afuera.
A espalda vuelta, no hay respuesta.
Quien siembra favores, cosecha rencores.
Todos su cruz llevan, unos a rastras y otros a cuestas.
Más vale acostarse sin cena que levantarse con deuda.