Planta eucaliptos para ti, pinos para tus hijos y robles para tus nietos.
Si quieres hacer reír a Dios, ¡Cuentale tus planes!.
Bien ora quien bien obra.
Donde veas a todos cojear, debes a lo menos renquear.
Quien tiene tienda que la atienda.
Secreto entre dos lo sabe Dios, secreto entre tres, descubierto es.
No hace falta ver los pensamientos; basta mirar la expresión de los rostros.
Al comer, al tajadero, al cargar, al cabestrero.
Quien la haga que la pague.
Al último siempre le muerde el perro.
Cuando está gordo el cordero, lo llevan al matadero.
La paciencia no está entre los jovenes.
Al hombre por el verbo y al toro por el cuerno.
El hombre siempre pugna por ir arriba, y el agua, abajo.
Árbol que no da frutos, pide sustituto.
Jugando a las verdades, descúbrense las puridades.
Alegría, belleza cría.
Ver y más ver, para aprender, oír y más oír, para aprender y saber decir.
El creído majadero, pierde más que el consejero.
Abogado en el concejo, hace de lo blanco negro.
Que no te den gato, por liebre.
A quien cuece o amasa, de todo le pasa.
Rebuznos de asno no llegan al cielo.
Malo es tener mozo, pero es peor serlo de otro.
Cada cual ha de llevar su carga.
Boca de verdades, cien enemistades.
A falta vieja, vergüenza nueva.
Favor del soberano, lluvia en verano.
Es de bien nacidos ser agradecidos.
Al pesar por el bien ajeno, llaman envidia y es veneno.
El odio no disminuye con el odio. El odio disminuye con el amor.
Duerme, Juan, y yace, que tu asno pace.
Cacarear y no poner, bueno no es.
Si el grumete supiera y el patrón pudiera, todo se hiciera.
Señorito de pueblo y caballo criado a hierba, puta mierda.
Gatos y niños siempre dicen: Mío, mío.
Cuando me dan lo que quiero, tengo un genio como un cordero.
Mas vale vergüenza en cara que dolor de corazón.
Seguro va al juicio, el que tiene el padre alcalde.
Si buen consejo tomara, otro gallo le cantara.
Ningún amigo como un hermano, ningún enemigo como un hermano.
Difunto que hace tanto bien, requiestcant in pace, amén.
A burlas, burlas agudas.
Es más fácil ser Doctor, a veces, que ser Señor.
A un traidor, dos alevosos.
A la lumbre y al fraile, no hurgarle; porque la lumbre se apaga y el fraile arde.
Quien tiene el estómago lleno, dice: ayunemos.
Manantiales de salud son la higiene y la virtud.
Más vale amante bandido que novio jodido.
Aquí jodido, pero usted no tiene la culpa.