La limosna y el rezar, debajo del delantal.
A barba muerta, obligación cubierta.
La ley es como los perros: que solo muerde a los de ruana.
A quien has de acallar, has de halagar.
Amar a todos, confiar en nadie.
El que de amarillo se viste a su hermosura se atiene.
Obsequiar a Buda con flores regaladas.
Cuando tres marchan juntos tiene que haber uno que mande.
Dar consejo es virtud de segundo orden.
Demuestra tu agradecimiento con tu comportamiento.
Abad, judío y madona, jamás perdonan.
Callar como puta tuerta.
Hacer de un camino, dos mandados.
Oír, ver y callar, para con nadie tropezar.
Aunque éstas obligado a amar a tu enemigo, no estás obligado a poner una espada en sus manos.
Humildad y paciencia, ambas van por una senda.
Haga lo que dice su profesor pero no el qué él hace.
Escarmentar en cabeza ajena, doctrina buena.
El que dice lo que no debe, oye lo que no quiere.
Nunca les falta que hacer ni al cura, ni al diablo, ni a la mujer.
El deber y no pagar es tan antiguo como el mear.
Qué buen siervo, si hubiera buen señor.
Agrada, quien manda.
Una buena acción es la mejor oración.
El de sabio corazón acata las órdenes, pero el necio y rezongón va camino al desastre.
No hay dicha, sino diligencia.
Comer se ha de hacer en silencio, como los frailes en sus conventos.
Nobleza y cariño, los hereda el niño.
Palabra dada, palabra sagrada.
Por oír misa y dar cebada no se pierde jornada.
Lavarse las manos, como Pilatos.
Hacer de necesidad virtud.
Pedir con el puño en alto, no es súplica sino asalto.
Hay que predicar con el ejemplo.
Hace la misma falta aquí que los perros en misa.
Muchos a dispoñer, ningún a cumprir.
Habla cuando te hablen; acude cuando te llamen.
La necesidad tiene cara de hereje.
Cuando el jefe manda bien, huelgan las preguntas.
Para seguir el sendero, mira al maestro, sigue al maestro, camina con el maestro, ve con el maestro, llegarás a ser maestro.
Humildad y fiereza, todo en una pieza.
Los sirvientes no son diligentes si el amo es descuidado.
El que a dos amos atiende, a uno le queda mal.
Puta me ha de hacer esta burra que me lleva a los pastores; y guiábala ella.
A lo que no puede ser paciencia.
Delante hago acato y por detrás al rey mato.
Si quieres ser bien servido, sírvete a ti mismo.
Da asistencia y cariño donde se necesite.
Ruego y derecho hacen el hecho.
Para hacer el bien no hay que pedir permiso.