Muchas veces los amos son los mayores sirvientes en la casa.
La naturaleza tiene que obedecer a la necesidad.
Confesión obligada, no vale nada.
Confesión hecha, penitencia espera.
Hijo mío, no te olvides de mi ley, Y tu corazón guarde mis mandamientos; Porque largura de días y años de vida Y paz te aumentarán. Proverbios 3:1-2
Condición es de mujer despreciar lo que dieres y morir por lo que le niegues.
Ni por vicio ni por fornicio, sino para su santo servicio.
Costumbre hace la ley.
Si quieres que algo se haga, encárgaselo a una persona ocupada.
Dar la callada por respuesta.
Nunca se aparten de ti la misericordia y la verdad; Atalas a tu cuello, Escríbelas en la tabla de tu corazón; Y hallarás gracia y buena opinión ante los ojos de Dios y de los hombres. Proverbios 3:3-4
A honra demasiada, interés hay encubierto.
Esposa hermosa te obliga a montar guardia
Acudir a los palabras y no a los puños, como es propio del caballero.
Todos los que se rindan se salvarán; quienquiera que no se rinda, sino que se oponga con lucha y discordia, será aniquilado
La cortesía exige reciprocidad.
La paciencia, en los trabajos se prueba.
La diligencia es la madre de la buena forma.
Manda y haz, buen ejemplo darás.
A lo que se quiere bien, se castiga.
Para ser puta y no ganar, más vale ser honrada.
Confianza, en Dios y en que sea gruesa la tabla.
Buenas costumbres y dineros, hacen de los hijos caballeros.
Oír, ver y callar, son cosas de gran preciar.
La oración de los rectos en su gozo.
¿Qué haces, bobo?. Bobeo: escribo lo que me deben y borro lo que debo.
No hay puta ni ladrón que no tenga su devoción.
Saber callar es una prueba de sabiduría que buscan pocos hombres.
Su tarea es cuidar a los mayores, a los indefensos, a aquellos que no pueden hacerlo por su cuenta, y por sobre todo, a los niños, el futuro de la humanidad.
El cordero manso mama a su madre y a cualquiera; el bravo ni a la suya ni a la ajena.
Bueno es el rigor; pero la misericordia es mejor.
Quien hace los mandados que coma los bocados.
Tratar (uno) a los demás tal como lo tratan.
Huir ciando es menester, con honra se puede hacer.
Paciencia muchas veces ofendida, trastorna el juicio.
Dios te dé paz y paciencia y muerte con penitencia.
La adoración es una admiración trascendental
Atente al santo y no le reces.
A la iglesia de Dios ni darle ni quitarle.
El dar es honor; el pedir, dolor.
Conforme ven el traje, tratan al paje.
Haz lo que debes y no lo que quieres.
No aceptes soborno del poderoso ni oprimas al desheredado.
Buena es la costumbre en el bien.
Honra merece el que a los suyos se parece.
Si por bueno te tienes, haz lo que debes.
Dios acude siempre.
El silencio y la prudencia, mil bienes agencia.
Saber poco obliga a mucho.
Ni pidas a quien pidio, ni sirvas a quien sirvio.