La que no tiene suegra ni cuñada, esa es bien casada.
Por decir "¡viva San Roque!", me metieron prisionero; ahora que estoy en prisiones, "¡viva San Roque y el perro!".
Cuando el ama no está en casa, las ollas están sin asa.
Al hombre deshonesto le es útil el azar
De la mujer el primer consejo, que el segundo no lo quiero.
Ni el libro cerrado da sabiduría, ni el título por sí solo da maestría.
Gástate en juerga y en vino lo que has de dar a los sobrinos.
Compra de quien heredó, no compres de quien compró.
Al vivo la hogaza, al muerto la mordaza.
Antes me muero que prestar dinero.
Mucho ojo, que la vista erro.
Dejar al gato con el pescado.
La libertad es un lujo que no todos se pueden permitir
De persona palabrera, nunca te creas.
Un lugar para cada cosa y cada cosa en su lugar.
Saber elegir buena mujer, es mucho saber; pero sin mucho examen, no puede ser.
La sotana no hace al cura, ni el afeite la hermosura.
¡Mira que dicha, perder el asno y encontrar la cincha!.
A quien amasa y cuece, muchas cosas le acontecen.
Hasta la sepultura el amor fuerte dura.
A las balas no hay que tenerles miedo; hay que tener miedo a la velocidad con la que vienen.
Brindo y bebo, y me quedo convidado para luego.
Fuerza sin maña, mucho rompe; y maña sin fuerza, poco tira.
Quien debajo de árbol se guarece, dos veces se moja.
Buey viejo no pisa mata, y si la pisa no la maltrata.
No apruebes hasta que pruebes.
Lo que del corazón rebosa, sálese por la boca.
Irse con la capa al toro, no es para todos.
Los frailes comienzan por donde los otros acaban y cesan.
Cada uno arrima el ascua a su sardina.
Muchas veces el que escarba lo que no querria entrada.
Consejos en amores nunca recibas, y menos cuando vienen de las amigas.
Los celos ciegan la razón.
Tu quieres que el león me coma.
Mucho te quiero perrito; pero de pan, poquito.
Para un madrugador, uno que no duerma.
Antes con buenos hurtar que con malos rezar.
Una huésped llega con diez bendiciones, come una y deja nueve.
Promesas de enamorados son ligeras de prometer y muy pesadas de cumplir.
Comprar y vender excelente camino para enriquecer, que trabajando, solo has de padecer.
Amigo de mesa y mantel, no fíes de él.
A caballo que te regalan no pongas reparos en la capa.
Carnero, comer de caballero.
No vendas el sol para comprar una bombilla.
El que coge el mal por su mano, que vaya al infierno a quejarse.
Cada cosa a su tiempo, los nabos en Adviento y las cerezas en habiendo.
Riqueza trabajosa en ganar, medrosa en poseer, llorosa en dejar.
No penetres demasiado hondo en el corazón de un amigo, no fuese caso que encontrases en él el egoísmo.
Ojos que no ven, gallinas al saco.
Le dan la mano, y se coge el codo.