Nada se dice ni se hace bien en momentos de pasión.
La modestia murió cuando la falsa modestia vino.
Putas y toreros, a la vejez os espero.
Ladran, pues cabalgo.
El que come tierra, carga su terrón.
Lo malo sin maestro se aprende.
Ni santo sin estampa, ni juego sin trampa.
Para vos me peo y para otro me afeito.
La casta Susana, que enterró a tres maridos y aún le quedan ganas.
Cambio de costumes, gran pesadumbre.
Tesoro y pecado nunca están bien enterrados.
Para ver la buena gente solo un ojo es suficiente.
Quien quiera saber, que compre un viejo.
Nadie se baña dos veces en el mismo río, pues siempre es otro río y otra persona.
Los nabos en adviento, y las cerezas en habiendo.
Una fábula es un puente que conduce a laa verdad.
Hasta ajustar, regatear.
No creas en el llanto de un heredero, muy a menudo no es más que una risa disimulada
Al mal encuentro, darle de mano y mudar asiento.
Primero es Dios que todos los santos.
Variante: En nombrando al rey de Roma, por la puerta asoma.
No saber una jota.
En la casa del cura siempre hay hartura.
Necio es quien con necios anda.
Entre dos amigos, un notario y dos testigos.
Olvidado y nunca sabido, viene a ser lo mismo.
Cada tierra bien su fruto lleva; más no el que tu quieras.
Más hace el lobo callando que el perro ladrando.
De la perdiz, lo que mira al suelo; del conejo, lo que mira al cielo.
Favorecer, es por norma perder.
Lo fiado es pariente de lo dado.
Descuelga al ahorcado y por él serás colgado.
En esta vida caduca, el que no trabaja no manduca.
Rana en el fondo del pozo.
Campanitas de Toledo, óigoos y no os veo.
Reunión de zorras, perdición de gallinas.
En gran aprieto, espera más del vecino que del nieto.
Intimidades, solo en las mocedades.
Majada forera, sestil de verano, quien aquí te puso, mal sabe de ganado.
Fuerte desdicha es, no aprovecharse de la dicha.
Son necesarios los amigos hasta en casa del diablo
El buey tira del arado, más no de su agrado.
Es amigo, o enemigo, o mal criado, quien sube sin llamar desde abajo.
Lo que el viejo ve por estar sentado, no lo percibe el joven que esta de pie.
Mujer casada, casa quiere.
Busca la respuesta en el mismo lugar de donde vino la pregunta
Como que se murió si me debía.
Estamos tan ocupados llevando a cabo lo urgente que no nos queda lugar para lo importante.
La verdad es a veces amarga de tragar. Pero, como toda buena medicina, hay que tomarla.
Más fácil es defenderse de una lanza arrojada a plena vista que de una flecha disparada desde la sombra.