De hombres bien nacidos es ser agradecidos.
Amigo serás, pero a comer a tu casa.
Tras cada bocado, un trago, sería demasiado; pero tras cada tres, justo es.
Amigo indiscreto, ni es buen amigo ni guarda secreto.
Hay quien no ve su camino.
Amigos que no dan y vecinos que no prestan, quedar mal poco cuesta.
¡Lo que va de lo vivo a lo pintado!.
Remendando, remendando, vamos la vida pasando.
Aguardiente, en tienda; y vino en taberna.
Llegar a la capada.
La víbora y la mujer tienen la ponzoña en la boca.
Hay quien se acuesta con las vacas y se levanta con los toros.
Más vale un "toma" que dos "te daré".
Ciertas son las trazas, después de las desgracias.
Esto parece el coño de la Bernarda.
Amor de asno, coz y bocado.
Juego y paseo, solo para recreo.
A cada puerta, su dueña.
En apagando el candil, guapas y feas van por el mismo carril.
Los hombre dispuestos a prometer, están dispuestos a olvidar.
Ni comer sin beber, ni firmar sin leer.
Padre no tuviste, madre no temiste; hijo, diablo te hiciste.
Leal El amigo, al bien y al mal se para.
Ni aún al Diablo ha de temer quien no teme a una mujer.
Para el flojo siempre es tarde, y cuando madruga todavía no es hora.
Cuando otro sufre, es madera que sufre.
A muertos y a idos, no hay amigos.
Cacarear y no poner huevos, cada día lo vemos.
Conejo, perdiz o pato, venga al plato.
Cierre tras sí la puerta quien no la halló abierta.
Anda con tiento cuando tengas de cara el viento.
Espinacas, cómelas mientras las haya.
Lo que tiene que ocurrir, nadie lo puede eludir.
Ido el conejo me das consejo.
El diablo nunca duerme.
De los muertos no se hable sino bien.
Tripa vacía, ni ilusión ni alegría.
Cuernos que no ves, corazón que no siente.
Zapato de tres, del primero que llega, es.
El diablo no es nunca tan feo como lo pintan
En casa de mi vecino, cuando no hay para pan, hay para vino.
Burlas que son veras, otro las quiera.
Esperando marido caballero, lléganle las tetas al braguero.
Bebe el vino a discreción y no a boca de cangilón.
La casa hecha y el hueco a la puerta.
A hombre de dos caras, hombre de buena espalda.
Negar que negarás, que en Aragón estás.
Variante: Suegra, abogado y doctor, mientras más lejos mejor.
Cada tierra bien su fruto lleva; más no el que tu quieras.
Mujer ventana, poco costura.