Despacio, que llevo prisa.
Aquel pregona vino y vende vinagre.
No vayas de romería, que te pese al otro día.
A fuerza de duros caen los más fuertes muros.
Besos y abrazos no hacen niños, pero tocan a vísperas.
Donde muera una ilusión, siempre nace una esperanza.
Mirad vuestros duelos y dejad los ajenos.
Voz del pueblo, voz del cielo.
Ortiga me quemó y mastranzo me sanó.
Hasta el saber rebuznar tiene su poquito que estudiar.
Estudiante memorista, pozo a simple vista.
Mucha xente xunta, algo barrunta.
Pedir las perlas de la virgen.
Al amigo pélale el higo, al enemigo, el melocotón
El que tiene higuera en camino real, si quiere comer higos, tiene que madrugar.
Muerto el hombre más celebrado, a los diez días, olvidado.
Sustos y disgustos matan a muchos.
Es ilusión fementida, un mundo a nuestra medida.
Muerte y venta deshace renta.
Nunca se acuesta uno sin saber unas cosa nueva.
Ni puta seas, y hagas las semejas.
La vista de un amigo, refresca como el rocío de la mañana.
El que siembra odio, cosecha tempestades.
Irse de picos pardos.
El hambriento, por sorber algo, sorbe el viento.
En puerta y en puente nadie se siente.
Colorín colorado el cuento esta acabado.
Por lo que uno tira, otro suspira.
Lo que uno no quiere, otros lo desean.
El amor entra por los ojos.
Libro prestado, perdido o estropeado.
Coser y hacer albardas, todo es dar puntadas.
Más vale sudar que toser y tiritar.
Si ves las estrellas brillar, sal marinero a la mar.
Sayo que otro suda, poco dura.
De ventero a ladrón, no hay más que un escalón.
Araña de día, carta o alegría.
Quien bebe por calabaza, no se sabe el vino que traga.
El que del campo viene, cenar quiere.
Hay mucho que ganar y poco que perder.
Galope que mi caballo no lleva, en el cuerpo le queda.
El ceder es a veces la mejor manera de vencer.
La amistad y el amor, dos bellas mentiras son.
Hablar bajo y obrar alto.
Son muchos los hijos del muerto.
Este batea y corre para tercera.
Al mal tiempo buena cara, y al hambre guitarrazos.
Jornal del obrero suele quedarse en la tienda del tabernero.
El mundo y sus atractivos, son botín de los más vivos.
Si lo piensas, decídelo. Si lo decidiste, no lo pienses.