Haber muchos cocos por pelar.
Fruta prohibida, más apetecida.
Debajo del buen sayo está el hombre malo.
No eches más leña al fuego.
Donde mores no enamores.
Tres pocos valen más que muchos: poco sol, poca cena y poca pena.
Casamiento santo sin capa él y ella sin manto.
El puerco y el noble, por la casta se conocen.
Tienes más salidas que una autopista.
Amor mezclado con duro, fracaso seguro.
Tan rápido como un chisme.
Hacer de necesidad virtud.
Quien con verde se atreve, por guapa se tiene.
El comer y el besar, todo es hasta empezar.
Aceitunas, una o dos, y si tomas muchas, válgame Dios.
Cierra tu puerta y alaba a tus vecinos.
Niño que no ríe a las siete semanas, o es ruin o tiene ruines amas.
El mundo es para los osados, no para los tímidos callados.
Es de bien nacido ser agradecido
De mi maíz ni un grano.
Al buen, regalo; al malo, palo.
A quien presta nada le resta.
Para el gusto se hicieron los colores.
En casa con hombres y sin vino, todo anda mohíno.
A amante que no es osado, dale de lado.
Amor de puta y fuego de aulagas si presto se enciende, presto se apaga.
Uva moscatel, no llega al tonel.
Uno nunca sabe lo que tiene hasta que lo pierde.
El que quiera vivir poco, y ese poco con dolor, tome a la noche naranja y a la mañana limón.
Todo lo quiero: consejo y conejo.
A la sombra del gitano, medra el villano.
A hoy lo veo; en mañana, poco creo.
Al buen vino, buen tocino.
Orden y contraorden, desorden.
Afanar y no ganar, doy al diablo tal afanar.
Donde hay pelo hay alegría.
Abrazos y besos no hacen chiquillos, pero tocan a vísperas.
Hablando mal y pronto.
A hurón cansado, madriguera nueva.
Para morirse, siempre hay tiempo.
El tiempo todo lo alcanza, a la corta o a la larga.
Abrazar y besar solo es barbechar, pero cerca le anda el sembrar.
Ni el tiempo ni la marea esperan por nadie.
Al cielo nadie va con ojos secos.
Febrerillo el loco, que sacó a su padre al sol, y lo aporreó.
Fantasmas y fantoches, a troche y moche.
Haz buen barbecho y verás pronto el provecho.
Boca de fraile, solo al pedir la abre.
Sufra quien penas tiene, que tiempo tras tiempo viene.
Aire cierzo, cuando llueve, ¡llueve de cierto!.