Gato, rey y mujer, no saben agradecer.
El agua en invierno duerme sola.
A canto de pájaro y a gracia de niño no invites a ningún amigo.
La casa caída, el corral agrandado.
Entre amigos no hay cumplidos.
Lee antes de firmar y cuenta antes de guardar.
Por Santa Catalina, respigos y sardinas.
Tiempos pasados fueron mejores.
El que esta abajo no tiene miedo de caer.
La oscuridad reina a los pies del faro.
Las cerezas con rabo, y si no en el árbol.
Quien tiene noches alegres, ha de soportar mañanas tristes.
No calientes horno para que cueza otro.
La virtud loada, crece.
Moza que con todos bromea, no se si lo es, pero quizás lo sea.
El hombre honrado a las diez acostado.
Cada palo que aguante su vela.
A muy porfiado pedir, no hay que resistir.
Cantad al asno y soltará viento.
Por los Santos, la nieve en los campos.
El mejor sol es el que calienta hoy
Si no sobra es que falta.
Espada toledana y broquel barcelonés; puta valenciana y rufián cordobés.
Dineros de sacristán, cantando se vienen cantando se van.
El que da a todo el que le pide, acaba por pedir a quien no da.
La leña cuando más seca más arde.
Aprendiz de muchos oficios, maestro de maldita cosa.
Más vale sudar que estornudar.
A embestida de hombre fiero, ¡pies para que los quiero!.
Los muertos traen el buen o el mal tiempo
Nadie muere motón.
Es más vivo y es más pronto, quien a veces se hace el tonto.
El tiempo y la marea, ni se paran ni esperan.
Nadie es tan viejo que no piense vivir otro año.
Vivir de fiado es la manera de pagar el doble.
Al aprendiz sin pelo, jodelo.
A casa nueva, puerta vieja.
Niña, no te desesperes, que el que ha de ser para tu, ni se casa ni se muere.
Quien mal cae, mal yace.
Al mal pagador, plazo corto es lo mejor.
Alegría, albarderos que bálago se arde.
Como la recién casada: con ganas de todo y ganas de nada.
Hijos casados, duelos doblados.
No estará muy triste, quien de rojo viste.
Hombre canoso, hombre hermoso.
Las cañas se vuelven lanzas.
La mujer decente, sufre más que se divierte.
Niebla en la Montaña, labrador a tu cabaña.
Cuidado, que el diablo es puerco.
Cada cosa en su lugar, ahorra tiempo en el buscar.