Para los Santos, nieves en los cantos.
Aprovéchate Matías, que no es de todos los días.
Hijo ajeno, candela en el seno.
La sardina y la golondrina, al calor de la ceniza.
Quien aprisa sube, aprisa se hunde.
Ramos mojados, ésos mejorados.
El buen vino, venta trae consigo.
De buen chaparrón, buen remojón.
Fortuna y aceituna, a veces mucha y a veces ninguna.
La paciencia es el puerto de las miserias.
Entre dos amigos, un notario y dos testigos.
Na noite de san Xoán, non queda na casa nin o can. En la noche de San Juan, no quedan en casa ni los perros.
Boca abierta, dientes de oro.
Faldas largas, algo ocultan.
El que bien lo sabe, pronto lo reza.
Al galán y la dama, el diablo los inflama, y la ocasión le hace la cama.
Cuando el sauce se muere la primavera está a punto de llegar
Copas son triunfos.
Caza, guerra y amores, por un placer mil dolores.
Norte claro, sur oscuro, aguacero seguro.
Mulas y amigos faltan en los peligro.
Ni sábado sin sol, ni moza sin amor.
Coja es la pena; más, aunque tarda, llega.
De las aves, la perdiz, y de las mujeres Beatriz.
Gran hidalguía y la despensa vacía.
El lunes, ni las gallinas ponen.
Tras buen soplo, buen sorbo.
Amigos, oros y vinos, cuanto más viejos, más finos.
No hay sábado sin sol, ni doncella sin amor, ni moneda que no pase, ni puta que no se case.
Vivir juntos es endemoniarse juntos.
A ciento de renta, mil de vanidad.
Dimes y diretes, entre grandes y pequeñetes.
Todo tiempo pasado fue mejor.
Saber uno los bueyes con que ara.
Es novia de cualidades, pero de pocos caudales.
El flojo y el mezquino recorren dos veces el camino.
Camino malo se anda ligero.
El hombre propone, Dios dispone y el diablo descompone.
No salgas de puerto si las nubes no corren con el viento.
Dar palos de ciego.
La gota que derramó el vaso de agua.
Un "quizá" ni ata ni desata.
Guardaré hoy que puedo; que quizás mañana no mueva un dedo.
El que no agradece, al diablo se parece.
La lluvia por San Lorenzo estropea los higos.
Nadie perdona que le hagan un favor.
La bolsa del miserable, viene el diablo y la abre.
A lo lejos mirar y en casa quedar.
Por San Martín siembra el ruin.
Entre mozas y mozos, pocos retozos.