Agua al higo, que ha llovido.
A cada pez le llega su vez.
Dichosos los tiestos que salen a la botija.
Aprovecha el tiempo, que vale cielo.
Lo que bien empieza, bien acaba.
Viaje de luna de miel; ni es viaje, ni ves luna, ni es de miel.
Palabra de cortesano, humo vano.
Zanahorias y nabos, primos hermanos.
A la moza, con el mozo, y al mozo con el bozo.
Quien da lo que tiene, a pedir se queda.
Por la Encarnación, los últimos hielos son.
Revuélcate guarro, que San Martín está cercano.
El que en verano no trilla, en invierno no come.
Burgáles, mala res.
A barba muerta, obligación cubierta.
Que en el año nuevo lleves la mano derecha extendida siempre para ofrecer amistad, nunca para pedir.
Boca seca hace bolsa llena.
Riñas de enamorados, amores doblados.
Cuando una puerta se cierra, ciento se abren.
De las mujeres bellas y de las flores de mayo se va la belleza en un día
Cuentas claras y el chocolate espeso.
Una vez al año no hace daño.
Neblina, del agua es madrina.
Para el que quiere, siempre hay trabajo.
Al dar las doce, queso añejo y vino que rebose.
Yantar aquí es un encanto, si tomas "duelos y quebrantos".
Un amor reciente es como el vino nuevo que tiene que madurar para ser bueno
Del tiempo y de mujeres, lo que vieres.
En buen tiempo, no faltan pilotos.
El buen mosto sale al rostro.
Frío es el amigo, y caliente el enemigo.
Lo que se aplazó, casi siempre se malogró.
Cuando como, no conozco; cuando acabo de comer, empiezo a conocer.
Buena compañía, Dios y Santa María.
Por San Miguel trisca la nuez, y la manzana después.
Cuando el dedo señala la luna, el bobo mira el dedo.
Donde dije digo, digo Diego.
Que dulce queda la mano al que da.
Hay desgracias con suerte.
A bien obrar, bien pagar.
Quien porfía, alcanza hoy u otro día.
Palabras de santo, uñas de gato.
La constancia decisiva, vence al fin la suerte esquiva.
Monja de Santa Ana, tres en cama.
El cosechar y disponer de provisiones puede durar por largo tiempo.
El que poco tiene a poco aspira.
Hasta que no pase San urbano, no te vistas de verano.
El que mucho corre, pronto para.
Obra hecha, dinero espera.
Saco de yerno, nunca es lleno.