Hablo de la gente de nuevo cuño.
La buena ropa abre todas las puertas.
Reborada al poniente, bueno al siguiente.
Por San Isidro labrador, se va el frío y viene el sol.
Con dificultad se guarda lo que a muchos agrada.
Jamón empezado, pronto mediado.
Mozo sermonero o no tiene novia o no tiene dinero.
Después del gusto, que venga el susto.
Buena es la nieve que en su tiempo viene.
Buen podador, buen viñador.
La Cruz, la viña reluz.
San Telmo en la arboladura, mal tiempo augura.
¡Cuándo, más cuándo, llevará cerezas el cardo!.
Confesión hecha, penitencia espera.
Martes, ni te cases ni te embarques, ni de tu familia te apartes.
Jugar la última carta.
Cuando la Candelaria plora, el invierno fora. Y si no plora, ni dentro ni fora.
Emplea palabras suaves y argumentos fuertes.
Acaso nuevo, consejero nuevo.
Sábados a llover, viejas a beber, putas a putecer.
La que de treinta no sacó novio, tenga el humor del demonio.
Invierno bueno pasarás si cerdo, grande o chico, matarás.
Visitas, pocas y corticas.
Calumnia, que algo queda.
Lo bueno dura poco.
De buena semilla, buena cosecha.
Modesto obsequio que encierra gran afecto.
Rencillas entre amantes, mayor amor que antes.
A mucho porfiar, ¿quién se resiste?.
Duélete carnero, que hay fiesta en el pueblo.
Todo tiene su tiempo, y todo lo que se quiere debajo del cielo tiene su hora.
Pocas palabra y muchos hechos.
Quien anda con buenos, parece uno de ellos.
Albarcas, borona y mujer, cerca de casa están bien.
Temporal de noche, mucho ruido y pocas nueces
A viña vieja, amo nuevo.
¡Qué alegre son el del bolsón!.
En julio, ¿dónde anda el mozo? Pues va de la acequia al pozo.
A carnicera por barba, y caiga quien caiga.
Más vale tarde que nunca.
Cada día verás quien peque y pague.
Pan y vino andan camino.
La amiga y la espada antes dada que prestada.
Hasta el cuarenta de mayo no te quites el sayo
Yerno, sol de invierno, sale tarde y pónese luego.
El día tiene ojos, la noche tiene oídos.
Las oportunidades no se pierden, siempre hay alguien que aprovecha lo que uno deja pasar.
Virgo y mocedad no vuelven nunca cuando se van.
Hambre, frío y cochino hacen gran ruido.
Esta es la gota que derramo el vaso.