El marido a su Rosario, le da "pa' lo necesario".
O llueve o apedrea, o nuestra moza se mea.
Palabra de boca, piedra de honda.
Ni asno rebuznador, ni hombre porfiador.
La mujer es fuego; el hombre, estopa; viene el diablo y sopla.
Tres hijas y una madre, cuatro diablos para el padre.
El que no tiene mujer, cada día la mata; más quien la tiene, bien la guarda.
Agua beba quien vino no tenga.
Calla, haz, y con la tuya te saldras.
Madre solo hay una, y a ti te conocí en la calle.
Río, señor, horno, mulo ni molino, no lo tengas por vecino.
Dame pega sin mancha, darte he moza sin tacha.
Zumo de uvitas suaves, ¡qué bien sabes!.
El vino y la mujer se burlan del saber.
El que carece de ideas, hace suyas las ajenas.
Alacena de dos llaves, la una entra cuando la otra sale.
Para sana diversión no abuses de la ocasión.
Sábados a llover, viejas a beber, putas a putecer.
No hay don sin din.
La que fue flor, algo le queda de olor.
El que regala, no vende; pero sorprende.
A la Virgen del Henar, unos van por ver y otros por mirar.
No hay luna más clara que la de enero, ni amor más querido que el primero.
Naipes, mujeres y vino, sacan al hombre de tino y lo llevan por el mal camino.
Apenas nacida, ya la pulga salta y pica.
Moza dominguera no quiere lunes.
Ni hombre tiple, ni mujer bajón.
Quien no tiene otro querer, se acuesta con su mujer.
Cásate por la dote, y de tu mujer serás un monigote.
La suerte de la fea, la bella la desea.
A la mujer por lo que valga, no por lo que traiga.
Moza que con todos bromea, no se si lo es, pero quizás lo sea.
Variante: Por Santa Lucia, acorta la noche y alarga el día.
Variante: Buena es la tardanza, que hace la carrera segura.
La nariz y la frente, hasta la muerte siempre crecen.
Golondrina que con el ala roza la tierra, agua recela.
Buena cara y malos hechos, a cada paso los vemos.
Cuando el hombre está de malas, su mujer pare de otro y el hijo se le parece.
Bebe leche y bebe vino y de viejo estarás como un niño.
Las virtudes de la fea, la bonita las desea.
Ni tan calvo ni con siete pelucas.
Marido muerto, otro al puesto.
A quien a otros ayuda, de veinte años le pare la burra.
Buena compañía, Dios y Santa María.
Falso por natura, cabello negro, la barba rubia.
A perro viejo no hay tus tus.
Una cara hermosa lleva en sí secreta recomendación.
Entre hermano y hermano, dos testigos y un escribano.
A la mujer bigotuda, de lejos se le saluda.
Los hombres, a la vejez, tornan a la niñez.