Despedida de borrachos.
Una pizca de discreción vale más que un manojo de conocimiento.
En la cuesta de enero, sin dinero me quedo.
Diciembre, mes de hielo y mes de nieves.
La Verdad es relativa, la neta es absoluta.
Hijos de alimañas, salen con sus mañas.
Caballo que ha de ir a la guerra, ni le come el lobo, ni le aborta la yegua.
Quién no gusta del vino, tiene otros peores vicios.
Si quieres quedar bien, nunca digas que te va muy bien.
El comer no admite espera, el pagar, la que se quiera.
Es mejor malo conocido que bueno por conocer.
La conjetura del sabio es mas sólida que la certeza del ignorante.
Las grandes palabras y la tela nueva siempre encogen.
No hay mandado como el que hace el mismo amo.
Amor atrevido, siempre bien ha parecido.
Ni hombre chiquitillo, ni casa de escaloncillo.
Al hombre deshonesto le es útil el azar
Lo mejor es enemigo de lo bueno.
Encargo sin plata, no pesa ni mata.
No hay bueno caro ni malo barato.
La vejez es deseada, pero cuando llega, odiada.
Atente al santo y no le reces.
Acertó a mear el buey en la calabaza.
Cuando se trabaja no se tiene tiempo de ganar dinero.
El mandar no admite par.
Las mujeres y el vino hacen errar el camino.
Nadie querría para sí.
No te arrugues cuero viejo que te quiero pa tambor No te canses en pensar, si los otros han de hablar.
Del bien al mal, no hay ni el canto de un real.
No saber qué hacer con las manos y los pies.
Mientras ande tu asno, no le des palos.
Al amigo y al caballo no apretallo.
Bolsillo lleno no tiene dueño.
Quién dijo pereza, dijo pobreza.
No hay buen tesorero, con sueldo de portero.
La que ha sido campesina, ni con guantes se pone fina.
En el camino se enderezan las cargas.
Estómago vacío no tiene oídos.
Dinero no falte, y trampa adelante.
La cara bonita y la intención maldita.
Un beso robado no se devuelve fácilmente.
Al romero que se le seca el pan en el zurrón, no le tengas compasión.
Haz bien, no te arrepientas, haz mal, te esperará a la vuelta de la esquina.
Rey nuevo, ley nueva.
Tres pies para un banco y el banco cojo.
Abriles y jornaleros, pocos de buenos.
El camino de la boca, nadie lo equivoca.
El mirón mirar, pero sin chistar.
A gran prisa, gran vagar.
El que se levanta tarde, ni oye misa ni come carne.