Cuando uno va para viejo, es más fácil pillar una liebre que un conejo.
Es triste no tener amigos, triste que los hijos pasen penurias, triste no poseer más que un sombrero; pero más triste es no tener nada bueno ni malo.
Agua corriente, no mata a la gente; agua sin correr, puede suceder.
Todo salto tiene riesgo.
Pan ajeno nunca es tierno.
El aburrimiento es el mejor enfermero
Pisar mierda trae buena suerte
A quien miedo han, lo suyo le dan.
Hija enlodada, ni viuda, ni casada.
Donde no hay muerte, no hay mala suerte.
La memoria es como el mal amigo, cuando más la necesitas te falla.
El siervo no sabe lo que hace su amo porque éste solo le explica la acción y no el fin
A la de tres va la vencida.
Los ajos en Navidad, ni ácidos sin por sembrar.
Una juventud que no cultiva la amistad con los ancianos es como un árbol sin las raíces.
El vientre lleno aunque sea de heno.
Quien compra lo que no debe, vende lo que duele.
La hambre no tiene aguante.
Mucho gana quien no Juega.
El sabio puede sentarse en un hormiguero, pero solo el necio se queda sentado en él.
Donde hay pastor y ovejas, nunca faltan quejas.
El mejor cazador, miente más que caza.
Lo poco es poco, pero nada es menos.
No hay plazo tan lueñe que no lo tema el que debe.
Lleva con ánimo igual lo que es bien y lo que es mal.
Quien abono echa, tendrá buena cosecha.
Quien no ama no vive
Mojarse el potito.
El no hacer falta y el estorbar, juntos suelen andar.
Donde no hay cabeza todo se vuelve rabo.
Al mal paso, darle prisa.
A mucho vino, poco tino.
Preferir ser jade en añicos antes que una teja entera.
La liebre que se te ha de ir, cuesta arriba la has de ver ir.
Muchos se ufanan, pero pocos se afanan.
Quien mucho habla de sí mismo, mintiendo está con cinismo.
Más confío en el trabajo que en la suerte.
Ninguno más fama tiene que la que darle quieren.
Según San Andrés, el que tiene cara de tonto, lo es.
Más vale callar y parecer tonto, que abrir la boca y despejar dudas.
Tripa llena, ni bien huye ni bien pelea.
Cuando el diablo no tiene que hacer, con el rabo espanta moscas.
El gato maullador, nunca buen cazador.
De sabios es cambiar de parecer.
El que tiene poco y gasta menos, será rico sin parecerlo.
Vino en jarro quiero; que no me sindiquen lo que bebo.
Reniego de plática que acaban en daca.
Ni cabalgues en potro, ni alabes tu mujer a otro.
Dádivas quebrantan peñas.
No vengas a asustar con el petate del muerto.