Es más bello dejarse engañar diez veces que perder una vez la fe en la humanidad
Donde no hay muerte, no hay mala suerte.
El aburrimiento es el mejor enfermero
Cuando uno va para viejo, es más fácil pillar una liebre que un conejo.
Gallina que no come, no pone.
Agua corriente, no mata a la gente; agua sin correr, puede suceder.
Pisar mierda trae buena suerte
A la de tres va la vencida.
Hija enlodada, ni viuda, ni casada.
A quien miedo han, lo suyo le dan.
Todo salto tiene riesgo.
El vientre lleno aunque sea de heno.
Una juventud que no cultiva la amistad con los ancianos es como un árbol sin las raíces.
Los ajos en Navidad, ni ácidos sin por sembrar.
Quien compra lo que no debe, vende lo que duele.
El siervo no sabe lo que hace su amo porque éste solo le explica la acción y no el fin
Donde hay pastor y ovejas, nunca faltan quejas.
La memoria es como el mal amigo, cuando más la necesitas te falla.
La hambre no tiene aguante.
Mucho gana quien no Juega.
El no hacer falta y el estorbar, juntos suelen andar.
Lo poco es poco, pero nada es menos.
Lleva con ánimo igual lo que es bien y lo que es mal.
El mejor cazador, miente más que caza.
El sabio puede sentarse en un hormiguero, pero solo el necio se queda sentado en él.
Quien abono echa, tendrá buena cosecha.
Mojarse el potito.
No hay plazo tan lueñe que no lo tema el que debe.
Quien no ama no vive
Donde no hay cabeza todo se vuelve rabo.
A mucho vino, poco tino.
Al mal paso, darle prisa.
Ninguno más fama tiene que la que darle quieren.
Preferir ser jade en añicos antes que una teja entera.
La liebre que se te ha de ir, cuesta arriba la has de ver ir.
Más confío en el trabajo que en la suerte.
Muchos se ufanan, pero pocos se afanan.
Tripa llena, ni bien huye ni bien pelea.
El gato maullador, nunca buen cazador.
Cuando el diablo no tiene que hacer, con el rabo espanta moscas.
Quien mucho habla de sí mismo, mintiendo está con cinismo.
El que tiene poco y gasta menos, será rico sin parecerlo.
Según San Andrés, el que tiene cara de tonto, lo es.
El que pretenda agradar a todos en lo que hace, se incomodará y no contentará a nadie.
No vengas a asustar con el petate del muerto.
De sabios es cambiar de parecer.
Reniego de plática que acaban en daca.
Vino en jarro quiero; que no me sindiquen lo que bebo.
Ni cabalgues en potro, ni alabes tu mujer a otro.
Más ordinaro que pesebre con prostíbulo.