Quien mucho se arremanga, vésele el culo y la nalga.
Ni pidas a mujer hermosa, y prometas a pobre, ni debas a rico.
Jugar al abejón con alguien.
No caben dos pies en un zapato.
A buena fe y sin mal engaño, para mi quiero el provecho y para ti el daño.
El corazón sospechoso no tiene reposo.
El corazón es fiel, el entendimiento no lo es.
Buenos y tontos se confunden al pronto.
No digas: es imposible. Dí; no lo he hecho todavía.
El árbol no niega su sombra ni al leñador.
La manzana roja siempre tiene algún defecto.
De vino aguado o agua envinada, no me des nada.
En tu comunidad, no luzcas tu habilidad.
Al asno no pidas lana.
Adulándote, necio y malo te hará tu amigo, censurándote, sabio y bueno te hará tu enemigo.
Si la envidia fuera tiña, cuántos tiñosos habría.
Padre arriero, hijo caballero, nieto pordiosero.
A quien hace mal, uno, al lisonjero, ninguno.
En mal de muerte no hay médico que acierte.
Cuando el sabio llerra, el necio se alegra.
¿Riñen los amos?. Mal augurio para los criados.
Nadie nació enseñao.
Quien tiene candela, jamás se congela.
Mal lo pasa quien con un vago se casa.
Nunca me arrepentí de lo que no dije.
Con promesas no se cubre la mesa.
Un abogado listo, te hará creer lo que nunca has visto.
Es cosa de locos querer coger mucho sembrando poco.
No vive más el querido ni menos el aborrecido.
No hagas mal y no habrás miedo.
El aburrimiento lo padecen aquellos que no han vivido nada o han vivido demasiado
Ni de mujer de otro, ni coces de potro.
Mujer hermosa nunca es pobre, y si lo es, es que es tonto.
El deber se reconoce fácilmente: es aquello que menos deseamos hacer
Don sin Din, gilipollas en latín.
Errar es humano, perdonar es de sabios.
Ninguno es tan viejo que no pueda vivir un año, ni ninguno se vaya ni se muera; que de idos y muertos nadie se acuerda.
Pensando en pajarito preña'o
Saber poco obliga a mucho.
Aunque te veas en alto, no te empines, porque es condición de ruines.
Engañarme porque no me mintió, que si me mintiera, engañarme no pudiera.
Piedra movediza, nunca moho la cobija.
Lleno está el infierno de buenas intenciones.
A la vejez, viruelas.
A heredad vieja, heredero nuevo.
Palos por que bogas, palos por que no bogas.
Miente una sola vez y no te creerán después aunque digas la verdad.
Donde no hay ganancia, cerca está la pérdida.
Hay hombres que no beben, porque ser indiscretos temen.
No es posible defenderse del aburrimiento