Hay quien no ve su camino.
Mal haya la espina que de suyo no aguija.
Jurar ves magaña, quien jura te engaña.
Más vale loco que necio.
Mal apaña quien no engaña.
Peor que el ciego el idiota que mira pero no nota.
El vulgo es necio y pues lo paga, es justo hablarle en necio para darle gusto.
El que hace lo que no debe, sucédele lo que no cree.
Del sabio es errar, y del necio perseverar.
Quien no se arriesga no cruza el río
El necio dispara pronto sus dardos.
No creas jamás que tu enemigo es débil.
El que carece de ideas, hace suyas las ajenas.
Quien destaja no baraja.
No fíes ni porfíes, ni prometas lo incierto por lo cierto.
Se ve la paja en el ojo ajeno y no se ve la viga en el propio.
Quien no sabe, no vale nada.
El jorobado no ve su joroba, sino la ajena.
Más sabe el necio en su casa que el sabio en la extraña.
Ni asno rebuznador, ni hombre porfiador.
Nada hay más atrevido que la ignorancia.
Creerse incapaz de algo, es casi ya serlo.
El que nada sabe, de nada duda.
Envidia me tengan y no me compadezcan.
Ni el prometer empobrece, ni el dar enriquece.
Obras vea yo; palabras, no.
Nadie aprende por cabeza ajena.
El ignorante es poco tolerante.
Solo no da traspiés el que no tiene pies.
Debo, no niego; pago, no tengo.
El que es ciego de nación, nunca sabe por dónde anda.
La prudencia nunca yerra.
Mear sin peer, rara vez.
Reniego del necio que jode con la mujer del cuerdo.
Al que nunca bebe vino no le fíes ni un comino.
Ni firmes sin leer, ni hables sin ver.
Cuando un tonto coge una verea, ni la verea deja al tonto ni el tonto deja la verea.
Los refranes no engañan a nadie.
Una imprudente palabra, nuestra ruina a veces labra.
Nadie da lo que no ha.
Quien guiña el ojo con malicia provoca pesar; el necio y rezongón va camino al desastre.
El que no arriesga no gana.
Mal hace quien no hace bien, aunque no haga mal.
Caballo viejo no aprende trote nuevo.
Quien no oye consejo no llega a viejo.
Ni ausente sin culpa ni presente sin disculpa.
El que malas mañas ha, tarde o nunca las perderá.
Ni mesa que ande, ni piedra en el escarpe.
Quien no se arriesga no conquista
De sabio hace gala quien no se admira de nada.