El que no se fía, no es de fiar.
Mal apaña quien no engaña.
A persona lisonjera, ni oírla siquiera.
Ver un buey volar, a muchos necios oí afirmar.
El que no tiene hechas no tiene sospechas.
Nadie da lo que no ha.
El que no tiene experiencia, que tenga imaginación.
La prudencia nunca yerra.
No da un tajo ni en defensa propia.
No fíes ni porfíes, ni prometas lo incierto por lo cierto.
Palabras melosas, siempre engañosas.
El que sabe sabe y el que no es jefe
Incluso el hombre más sabio tiene defectos. Ignorante es aquél que no los reconoce.
Ni muy tenido ni generoso, que todo extremo es vicioso.
A mocedad viciosa, vejez penosa.
Es demasiado necio para ser loco.
El que no arriesga no gana.
El que tiene narices, no manda a oler.
Quien guiña el ojo con malicia provoca pesar; el necio y rezongón va camino al desastre.
Ni santo sin estampa, ni juego sin trampa.
Nunca tiene razón quien no tiene dinero.
Ni asno rebuznador, ni hombre porfiador.
Ni bebas agua que no veas, ni firmes carta que no leas.
Ni bebas sin ver, ni firmes sin leer.
Obras vea yo; palabras, no.
Mal haya la espina que de suyo no aguija.
Mejor precavido, que arrepentido.
Quien mea y no pee, es como quien va a la escuela y no lee.
Envidia, ni tenerla ni temerla.
Envidia me tengan y no me compadezcan.
Pueblos vecinos, mal avenidos.
Ni firmes sin leer, ni hables sin ver.
No hay mujer por buena que sea, que cuando mea no se pea.
Más vale loco que necio.
A quien nada vale, no le envidia nadie.
Quien no se arriesga no conquista
Casa que a viejo no sabe, poco vale.
No compres cabra coja pensando que sanará; son las sanas y encojan, con que las cojas qué no harán.
Quien destaja no baraja.
Aunque estén sin legañas a veces los ojos engañan.
El que de ilusiones vive, de desengaños perece.
El que tiene peones y no los ve, se queda en calzones y no lo cree.
A quien cuida la peseta nunca le falta un duro.
El necio dispara pronto sus dardos.
Ni lava ni presta la batea.
El que nada duda, nada sabe.
El que carece de ideas, hace suyas las ajenas.
Quien una vez te engañó, no lo haga dos.
No te dejes aconsejar por un perdedor.
Creerse incapaz de algo, es casi ya serlo.