Perro viejo no ladra en vano.
Al pobre le faltan muchas cosas; al avaro, todas.
El amigo de todos es fiel a ninguno.
Ingrato, el volver mal por bien tiene por trato.
Tres personas con las que nunca deberías hacer negocios: La demasiado impaciente, la demasiado ambiciosa y la demasiado desesperada.
El necio se divierte con su mala conducta, pero el sabio se recrea con la sabiduría.
Quien tiene las hechas, tiene las sospechas.
Al que no le saben, le inventan.
No hay puta ni ladrón que no tenga su devoción.
El que no arriesga nada lo arriesga todo.
Solo los necios y los tontos tiran piedras a su propio tejado.
Labrar en barbecho, es labrar necio.
Ni de malva buen vencejo, ni de estiércol buen olor, ni de puta buen amor.
La necesidad al menesteroso le obliga a ser mentiroso.
Perro que no anda no encuentra hueso.
Gente de navaja, poco trabaja.
Ni ruin hidalgo, ni ruin galgo, ni ruin letrado.
El pobre de su pobreza no sale.
Dar palos de ciego.
Quien de mucho mal es ducho, poco bien le basta.
Es un loco quien su mal achaca a otro.
Los necios y los salmones siempre nadan contra la corriente.
Solamente los imbéciles no cambian de opinión
De quien mira al suelo, no fíes tu dinero.
Nunca falta quien dé un duro para un apuro.
Buscar excusas a una idiotez es cometer otra.
Ave de mal agüero, a mi vera no la quiero.
Nadie, nadie se conmueve, por la sed con que otro bebe.
Ni fea que espante, ni hermosa que mate.
Mal haya el vientre que del bien recibido no le viene miente.
Saben cómo ejecutar, pero no saben cómo ocultar.
Uno no esta vencido hasta que reconoce su derrota.
No te asombres por poca cosa.
El amo imprudente hace al mozo negligente.
Nunca para el bien es tarde.
El ocioso e incapaz, carga es para los demás.
A perro viejo no cuz cuz.
El maestro Quiñones, que no sabe para él, y ya quiere dar lecciones.
Quien no se aventura, no cruza la mar.
Ni tan calvo ni con dos pelucas: ni tanto ni tan poco.
Ni vive, ni deja vivir.
Ni te compres limas, ni te compres peras, ni te comprometas en donde no puedas.
Ese oye sus defectos que no calla los ajenos.
Burlas pesadas, ni para viejas ni para casadas.
De vaca vieja, novilla brava.
Quien escucha lo que no debe oye lo que no quiere.
No muchas cosas bien aprendidas, sino pocas y bien asbids.
Emborrachar la perdíz
A mala suerte, envidia fuerte.
Cuando la limosna es grande, hasta el santo desconfía.