Engañarme porque no me mintió, que si me mintiera, engañarme no pudiera.
Para lograr fruto bueno, hay que abonar el terreno.
Una buena bota, el camino acorta.
La oportunidad se escapa por los pelos.
Convertir las lanzas y escudos en jades y telas.
Una retirada a tiempo es una victoria.
Quien es bueno y tiene amigos no acumula riqueza
Saber elegir buena mujer, es mucho saber; pero sin mucho examen, no puede ser.
Lo poco, nunca dio mucho.
Siempre hay un roto para un descosido.
El que mucho habla, poco acierta.
Cultiva centeno, mientras brilla el sol.
Hay tres cosas que nunca vuelven atras: la palabra pronunciada, la flecha lanzada y la oportunidad perdida.
Contigo duerme y contigo come quien te los pone.
Al buen pagador no le duelen prendas.
Obispo por obispo, séalo Don Domingo.
Lunes y martes, fiestas holgantes; miércoles y jueves, fiestas solemnes.
Del lobo un pelo.
Una fábula es un puente que conduce a laa verdad.
Oír, ver y callar, son cosas de gran preciar.
Más ordinario que un sapo en un acuario.
Lo que puede hacerse en cualquier momento no se hará en ningún momento.
Que convenga, que no convenga, Dios quiere que todos tengan.
De oportunidades perdidas se encuentra llena la vida.
Irse con la soga entre los cachos.
A mal dar, apretar el culo contra el sitial.
Mande el que puede, y obedece el que debe.
No digas tu secreto al amigo, por si mañana es tu enemigo.
Es mejor no jugárselo todo a una sola carta.
Poner toda la carne en el asador, no es lo mejor.
La vara del carro hacia el sur y la rodada hacia el norte.
Sol madrugador y hombre callejero, no los quiero.
Mano fría y pie caliente, salud competente.
De tal palo tal astilla.
O errar o quitar el banco.
No hay que perder una tripa por no hacer bulla.
Del pollo en enero, hasta las plumas valen dinero.
En los juegos de azar, la suerte es no jugar.
Admisión de delito, relevo de prueba.
Buenas palabras no cuestan cobre y valen más que plata.
A dineros dados, brazos quebrados.
Lo que hace tu mano derecha que no lo sepa tu izquierda.
Pa' bruto no hay que estudiar.
El que madruga, encuentra todo cerrado.
Le dan la mano, y se coge el codo.
A la mujer, el hombre la ha de hacer.
Adulándote, necio y malo te hará tu amigo, censurándote, sabio y bueno te hará tu enemigo.
Moza hermosa, con dinero; yo, forastero, ¿y a mí me la dan?. Trapalán, trapalán.
Miente tu por mi, y yo jurare por ti.
De hijos y de bienes, la casa llenes.