Consejo femenil, o muy bueno, o muy vil.
Al bobo, múdale el juego.
Si el ocio te causa tedio, el trabajo es buen remedio.
Yo por ti, tú por otro, y no por mí.
Ruego de Rey, mandato es.
Me casé con un viejo por la moneda, la moneda se acaba, el viejo queda.
Paga el puerco lo que hizo el perro.
Real no saca real; es menester para trato más caudal.
Huerto y molino, lo que producen no lo digas al vecino.
No te creas caballero porque te llamen don Dinero.
Ropa dominguera, del portal pa fuera.
Borrón y cuenta nueva.
Cuando Dios cierra una puerta, abre una ventana.
El sastre de fama, conoce la trama.
El consenso es poder, la fe el alma del hecho
La vida pende de un hilo.
Culillo de mal asiento, no acaba cosa ninguna y emprende ciento.
Ahorrar no es solo guardar sino saber gastar.
Entre santo y santa, cama doble y buena manta.
Fea y con dote, trae a muchos en el bote.
Manos que trabajan, no son manos, sino alhajas.
Jugar y perder bien puede suceder.
Hijo de gran ladrón, es un señorón.
Llegar y besar, suerte es singular.
A la feria se va por todo; pero por narices no.
Calle mojada, caja cerrada.
En este mundo estupendo, todo es dando y recibiendo.
Lo raro es caro.
Uno es dueño de lo que calla y esclavo de lo que habla.
Cosa hecha aprisa, cosa de risa.
Educación y pesetas, educación completa.
Aprovechar bien la lumbre, es buena costumbre.
Trabajo hecho en domingo, el diablo se lo lleva.
Lo que vas a gastar en el adivino, mejor gástatelo en vino.
A cama chica, echarse en medio.
Si hubieres menester a alguno, bésale en el culo, si él te hubiere menester, bésete él.
Uno a ganar y cinco a gastar, milagrito será ahorrar.
Que dulce queda la mano al que da.
Guiso recalentado y amigo reconciliado, dales de lado.
Día martes, ni te cases ni te embarques.
Para vos me peo y para otro me afeito.
Le vale mucho más al cuerdo la regla, que al necio la renta.
Putas viejas, al mercado, que ya el pie se ha despertado.
Hermano ayuda y cuñado acuña.
Cada cual echa sus cuentas; unas veces va errado y otras acierta.
Berzas y nabos, para en uno son entrambos.
A la arrogancia en el pedir, la virtud del no dar.
Nada complicado da buen resultado.
En una empresa orientada a los productos estándares, uno es tan inteligente como el competidor más tonto.
Tal para cual.