Besugo de enero vale un carnero.
El tronco de enero, no le pongas en el humero.
El pollo de enero a San Juan es comedero.
No digáis mal del año hasta que sea pasado.
Primero son los presentes que los ausentes.
Haz la noche, noche y el día, día y vivirás con alegría.
Fiesta sin comida, no es fiesta cumplida.
Cuando el verano es invierno, y el invierno verano, nunca es buen año.
El que duerme en Mayo que duerma todo el año.
Tantos días pasan de enero, tantos ajos pierde el ajero.
Naipes, mujeres y vino, mal camino.
Septiembre benigno, octubre florido.
El buey conoce a su dueño y el burro el pesebre de su señor.
Es más larga que la cuaresma.
Juntando los bienes con los males, resultan todos los años iguales.
La muerte regalos no prende.
Cochino matado, invierno solucionado.
Junio, Julio y Agosto, ni dan vino ni mosto.
Yerno, sol de invierno, sale tarde y pónese luego.
Cuando hay santos nuevos, los viejos no hacen milagros.
De aquella me deje Dios comer, que en Mayo deja los pollos y comienza a poner.
Antes de los años mil, otros mandarán la tierra.
En enero, plante ajero; a finales, que no a primeros.
Paciencia piojo que la noche es larga.
Quien pide para candela, no se acuesta sin cena.
Agua de llena, noche de angulas.
A la Virgen, salves; a los Cristos, credos; pero a los cuartos quedos.
Con arte y con engaño se vive la mitad del año y con engaño arte se vive la otra parte.
Hoy domingo y mañana fiesta, buena vida es esta.
Lluvia y sol, casamiento de vieja.
Primer día de Agosto, primer día de invierno.
Septiembre en fin de mes, el calor vuelve otra vez.
Más ordinaro que pesebre con prostíbulo.
Si no fuera por Abril, no habría año vil.
En enero castañero y en Febrero, correndero.
La Cruz, la viña reluz.
El que se esquila en enero, está esquilado el año entero.
Todo día tiene su noche, toda alegría tiene su pesar.
Arcaduz de noria, el que lleno viene, vacio torna.
Quedar como novia de pueblo (vestida y alborotada).
Agua y luna, tiempo de aceituna.
Día de agua, taberna o fragua.
Siembra buenas obras, y cogerás frutos de sobra.
Cuando hay para carne, es vigilia.
Lo que nada nos cuesta hacerlo fiesta.
El mejor adorno es, la modesta sencillez.
La mierda, bajo la nieve, no se ve.
Una idea de último momento es buena, pero la precaución es mejor.
Que tengas calor en tu iglú, petróleo en tu lámpara y paz en tu corazón.
Corazón alegre hace fuego de la nieve.