Amigo por amigo, el buen pan y el buen vino.
Jugar la última carta.
El vino hace reír, hace dormir y los colores al rostro salir.
La noche para pensar, el día para obrar.
La anguila empanada y la lamprea escabechada.
Cuando viene el bien, mételo en tu casa.
Carajadas de San Lucas, pendejadas de San Juan.
Naipes, mujeres y vino, sacan al hombre de tino y lo llevan por el mal camino.
Nunca les falta que hacer ni al cura, ni al diablo, ni a la mujer.
Quien te hace fiestas que no te suele hacer, o te quiere engañar, o te hará menester.
Por San Lucas, bien saben las uvas.
Al invierno, no se lo come el lobo.
En Marzo tira el pastor el zarzo.
Al santo que no me agrada, ni padre nuestro ni nada.
Lo que Dios da, bendito está, cuando no es "calamidad".
Buena, por ventura; mala, por natura.
Amigo viejo y casa nueva
Cada uno cuenta la feria como le ha ido.
El que no sea cofrade, que no tome vela.
La madrugada del caballero, al darle el sol en el trasero.
Manos limpias y uñas cortas, no amasaron, malas tortas.
Nunca con menores, entables amores.
Llena o vacía, casa que sea mía.
Amigo del buen tiempo mudase con el viento.
Una y no más Santo Tomás.
Del tiempo y de mujeres, lo que vieres.
Vino tinto con la vaca, y blanco con espinaca.
Palabras son cosa fría para el que aún de las obras no fía.
Casa con dos puertas, mala es de guardar.
Casadme, padres, casadme, que el cuerpo me arde.
Mallorquina, puta fina
Confesión hecha, penitencia espera.
Las cosas bien pensadas, bien acertadas.
Aguardiente, en tienda; y vino en taberna.
Zorra en viña, aligera la vendimia.
A ver a un velorio y a divertirse a un fandango
Casa, viña y potro, hágalo otro.
La paciencia es el puerto de las miserias.
Date tono Mariquita, que un aguador te solicita.
Obra acabada venta aguarda.
Jornada emprendida, medio concluida.
Primero es Dios que todos los santos.
Esquílalas pero no las desuelles
Hacienda en dos aldeas, pan en dos talegas.
Los refranes antiguos, evangelios chicos.
Camino amplio y llano, camino no inaugurado.
Cuando hay frutas en la huerta, hay amigos en la puerta.
Año derecho, de la era al barbecho.
Como vaya viniendo, vamos viendo.
A quien das de yantar, no te duela dar de almorzar.