Pajaro que comió, voló.
Gusta más la preparación que la función.
En casa del jabonero, el que no cae resbala.
Un centímetro delante nuestro es completa oscuridad.
No lleves leña al monte.
Secreto de dos, guardado; de más de dos, en la calle echado.
En la duda, ten la lengua muda.
Más aburrido que un mico en un bonsái.
Entender por donde entienden los gigantones de Burgos.
La madre no comió carne; el padre no bebió vino; y salió sietemesino.
Mujer que no tiene encanto, se queda para vestir santos.
Goza de la alegría que evita que los amigos se avergüencen el uno del otro la mañana siguiente
El amigo, lo escojo yo, el pariente, no.
Vísteme despacio que tengo prisa.
A juventud ociosa, vejez trabajosa.
Sin Ceres y Baco es amor débil y flaco
El hombre siempre pugna por ir arriba, y el agua, abajo.
A barbas honradas, honras colmadas.
Nadie come mejor que el que se procura la comida con sus propias manos
Arte para lograr es el dulce hablar.
División y destrucción, hermanas gemelas son.
Río que ensancha sus orillas no es todo agua limpia.
Para aprender, nunca es tarde.
El zorro pierde el pelo, pero no las mañas.
Ningún hombre vale más que otro si no hace más que otro
Caja que tuvo alcanfor, quédale el olor.
Ya ni en la paz de los sepulcros creo.
Cerca de la iglesia, lejos de Dios.
El comer no admite espera, el pagar, la que se quiera.
Relámpago al oriente, agua al día siguiente.
La nobleza es orden muy estrecha, y pocos cumplen con ella.
Es más fácil tapar el sol con un dedo que la verdad con una montaña de mentiras.
Con albarcas y sin afeitar, de Gumiel de Izán.
No dar ni recibir, sin escribir.
No hay más bronce que años once, ni más lana que no saber que hay mañana.
En arca abierta, el justo peca.
El que no habla, Dios lo hizo mudo.
Aunque el hombre sea de bronce, no le quites el trago de las once.
Fruto vedado el más deseado.
Si marzo no ha pasado, no hables mal de lo sembrado.
No existe felicidad sobre la tierra que no lleve su contrapeso de desgracias
Amor y amigo de verba, amigo y amor de mierda.
Cuando hay lealtad y franqueza, las cartas sobre la mesa.
Tiempo pasado siempre es deseado.
La muerte es tan cierta como la hora incierta.
Amistad que dice no, amistad que se perdió.
La fortuna es un cristal; brilla pero es frágil.
Figa verdal y moza de hostal, palpando se madura.
Paciencia, hermanos y moriremos ancianos.
Romería de cerca, mucho vino y poca cera.