Amigo que no da, y navaja que no corta, si se pierden poco importa.
La hermosa mujer, es una buena mujer.
El consejo a posteriori es como la lluvia tras la cosecha
A ira de Dios, no hay casa fuerte.
Casa hecha y viña puesta, ninguno sabe lo que cuesta.
La abundancia como la necesidad, arruina a muchos.
El hombre discreto hace nacer más oportunidades que las que encuentra.
A presurosa demanda, espaciosa respuesta.
El viejo quiere más vivir, para más ver y oír.
Sementera temprana, de cien una vana.
Caminante, no hay camino, se hace camino al andar.
En el sendero nuevo, camina lentamente.
Oír, ver y callar, para con nadie tropezar.
Agua vertida, no toda cogida.
Mano sobre mano, como mujer de escribano.
Palabras claras, no necesitan explicaciones.
Amor y fortuna, no tienen defensa alguna.
De todo hay en la viña del Señor [uvas, pámpanos y agraz].
Este es carne de cañón.
La necesidad hace a la vieja trotar.
El hombre muere, pero su obra vive y permanece.
Dámela morena y graciosa, y no blanca y sosa.
Quien busca mucho, al fin topa, aunque sea una muda de ropa.
Hay algo más en ello que un arenque vacío
A tu tierra grillo aunque sea con una pata.
Dáis por Dios al que tiene más que vos.
No es bello lo que bello es, sino lo que gusta
A bicho que no conozcas, no le pises la cola.
La sierra, con nieve es buena.
La persona que no comete nunca una tontería, nunca hará nada interesante.
Imaginación suelta, en un instante anda mil leguas.
Media vida es la candela, y el vino la otra media.
Madre para parir y no para criar, no es madre de verdad.
Sigue los impulsos de tu corazón
Ante todo, mucha calma. (Siniestro Total).
Para hacer el bien no hay que pedir permiso.
Quien nada pide, nada recibe.
Ley puesta, trampa hecha.
Hombre de cojón prieto, no teme aprieto.
Alegría que es fuerza que se pierda, ¿qué importa que no venga?.
Al amigo no apurarlo ni cansarlo.
La vida no es senda de rosas.
Hay que sufrir para merecer.
En las siembras y en la trilla, el amor con zancadilla.
Donde no se gana nada, algo se va perdiendo; por lo menos, el tiempo.
Vale más una vieja que un pejeverde.
Es de bien nacidos ser agradecidos.
Navarro, ni de barro
Hijo de mi hija, mi nieto será; hijo de mi hijo, Dios lo sabrá.
Aquel es hombre, que corresponde al nombre.