Ir a trocar y no tener que, a muchos suele acontecer.
Nunca pidas perdón antes que te acusen.
Hombre refranero, medido y certero.
Reniego de plática que acaban en daca.
Cuanto en tu casa me metí, mejor callar lo que vi.
De chicos es el temer y de grandes el atrever.
En el amor y la guerra, todo hueco es trinchera.
De chica candela, grande hoguera.
Hijo de tigre: tigrillo.
Quien hace, aplace.
Jarrito nuevo, ¿dónde te pondré?
Antes encontrarás burro con cuernos que amigo perfecto.
Esconder la ignorancia es hacerla crecer.
Un clavo saca a otro clavo.
Come y bebe, que la vida es breve.
Ni amor forzado, ni zapato apretado.
Nunca peca por estulto, quien sabe escurrir el bulto.
De persona palabrera, nunca te creas.
Palo que nace doblado jamás su tronco endereza.
El hijo de erizo con púas nace.
Muchachada que nace barrigón, ni que lo fajen Chiquita.
Madrastras, reniego de ellas y de su casta.
Haz buena harina y no toques bocina.
Al que es fraile, todos le parecen del mismo aire.
Saber cuantas púas tiene el peine.
Antes doblar que quebrar.
A falta vieja, vergüenza nueva.
De lengua me como un plato.
A la mujer barbuda, de lejos se le saluda, con dos piedras mejor que con una.
Cuando estés entre tontos, hazte el tonto.
La mujer golosa o puta o ladrona.
No fío, porque pierdo lo mío.
Al potro y al niño, con cariño.
En carnaval todo pasa, hasta los novios a las casas.