En enero, suda el fresno.
La lengua es manjar muy grato, pero servida en el plato.
Nuestros padres nos han enseñado a hablar y el mundo a callar.
Entre lo feo y lo hermoso, deme Dios lo provechoso.
Es más fea que un coco macaco.
De abundancia del corazón, habla la lengua.
Faldas largas, algo ocultan.
En Abril poda el ruín; el bueno en Marzo o Febrero.
Cada puta hile y devane y el rufián que aspe.
Una belleza sin gracia es un anzuelo sin cebo
De Gumiel de Izán, ni hombres ni pan.
Trabaja, Perico, que quien nació pa ser pobre, ni el rey le hace rico.
Cada ratón tiene su nido y cada mujer su abrigo.
O comed y no gimáis, o gemid y no comáis.
La viuda rica, con un ojo llora y con el otro repica.
Gozar al pedir, al pagar sufrir.
Nadie perdona que le hagan un favor.
A hija casada, los yernos a la puerta.
Con dinero en bolsillo, buen jamón y cochinillo.
La maldad con la belleza es el anzuelo y el cebo del diablo.
Las lagrimas de las mujeres valen poco y cuestan mucho.
Decir refranes es decir verdades.
Mal haya la espina que de suyo no aguija.
A cada paje, su ropaje.
Novia para siempre, mujer para nunca.
Barriga llena, aguanta trabajo.
Azote y mordedura, mientras duele dura.
Mal ojo le veo al tuerto.
Su ladrido es peor que un mordisco
Si miras mucho atrás, a ninguna parte llegarás.
Quien lleva fuego en su corazón, acaba por ahumar su cerebro.
La mujer es gente en la letrina.
La vida es un gorro; unos se lo ponen, otros se lo quitan.
Blanco o negro, el perro siempre es perro.
Mano lavada, salud bien guardada.
Bromas y aceitunas, pocas o ninguna.
A suerte mala, paciencia y buena cara.
Nieve de Octubre, nieve para cinco meses.
Lo que para unos es triaca, para otros es caca.
Como chancho en misa.
En Febrero busca la sombra el perro.
Callen barbas y hablen cartas.
Donde humo sale, fuego hay.
El hijo del judío a fraile se ha metido.
Mucho escuchar y poco hablar buena fama te han de dar.
Lo barato cuesta caro
Judío para la mercadería y fraile para la hipocresía.
A cada pajarillo agrada su nidillo.
De lo que no sabes, no hables.
Fruta nueva? ¿quién no la prueba?