La verdad sale en boca de los niños.
Idealista de la intriga, que piensan con la barriga.
Al que entre la miel anda, algo se le pega.
Durar menos que un caramelo a la puerta de una escuela.
Por falta de un amén, que no se pierda un alma.
El que tiene las lagrimas hondas, que empiece llorar temprano.
Si el culo tuviera dinero, Don Culo lo llamaría el mundo entero.
No muestres, ni al más amigo, los lunares de tu ombligo.
Al gorrino y al melón, calor.
Guacharaca que come corozo, confianza tiene un su jopo.
Quien no miente no viene de buena gente.
Si quieres saber de verdad qué piensa de ti tu vecino, riñe con él.
El bueno, lo malo calla; el malo, todo lo habla.
Algo sabe el que no sabe, si callar sabe.
Cabellos y virgos, muchos hay postizos.
Niebla en la sierra, agua en la tierra.
Si el padre es ajo y la madre cebolla, ¿cómo puede oler bien el hijo?
Lo de buena contextura, cuesta caro, luce y dura.
Es amigo, o enemigo, o mal criado, quien sube sin llamar desde abajo.
A la mejor dama se le escapa un pedo.
Cada vez que uno ríe quita un clavo del ataúd
El buen vino, en copa cristalina, servida por mano femenina.
De lo propio, se da un puñado; de lo ajeno, llena el saco.
Manjares y buenos vinos, no son para los cochinos.
Dádivas y buenas razones, ablandan piedras y corazones.
La voz que el culo emite, no hay arrastre de silla que lo evite.
Los celos ciegan la razón.
Burro adornado, busca mercado.
A burra nueva, cincha amarilla.
Perro que come huevos, ni quemandole el hocico.
Uñas largas, con guantes de seda se tapan.
Para el mozo, moza hermosa. Para la moza, mozo gracioso.
A capar se aprende cortando cojones.
Bromas y chascarrillos para los amiguillos.
Al más chico muerde el perro.
Estás más perdido que un juey bizco.
Al asno y al mulo, la carga al, culo.
Arco iris, o pronto llueve o aclara en breve.
Ninguno por ser querido se esfuerce, que a veces lo torcido se destuerce.
Pa' chulo yo y pa' puta mi mujer.
Más vale loco que necio.
El ojo de un amigo es un buen espejo.
¿De qué se ríe un tonto?. De ver reír a otro tonto.
En enero, bufanda, abrigo y sombrero.
A buey viejo, cencerro nuevo.
Esa negrita chiflada, no paga desbraguetada.
Para conservar amistad, pared en medio.
Alfayate sin dedal, cose poco, y eso mal.
En enero, suda el fresno.
Nuestros padres nos han enseñado a hablar y el mundo a callar.