Alabar y callar para medrar.
Cuando comienzan las uvas a madurar, comienzan las mozas a bailar.
Quien mucho escucha, su mal oye.
Yo no sé bailar, pero me sacan mucho.
Hay quien mea en caldera y no suena, y hay quien mea en lana y atruena.
Una cosa es ser tambor y otra cosa es ser tamborilero.
Cuando mi madre esta en misa, yo bailo en camisa.
Hoy domingo y mañana fiesta, buena vida es esta.
Cuando el cuquillo canta, tan pronto sol como agua.
Ver y más ver, para aprender, oír y más oír, para aprender y saber decir.
Bachiller en artes, burro en todas partes.
Agua y sol, tiempo de caracol.
A la que bien baila, con poco son le basta.
La vida es un tango y si te resbalas sigue bailando.
Esta vida es un fandango, y el que no la baila es chango.
Cada loco con su tema y cada cuerdo con su apotema.
Una canción tan selecta que solo muy poca gente puede participar en el coro.
Cantar bien o no cantar en el campo es diferente, pero aquí donde esta la gente, cantar bien o no cantar.
A quien mal canta, bien le suena.
Este mundo es un fandango, y el que no lo baila, un asno.
Agua y luna, tiempo de aceituna.
Muchos que viven cantando, mueren llorar.
Cada uno canta como le pagan.
Vieja que baila, mucho polvo levanta.
Despacio y buena letra, dice el maestro en la escuela.
Los sordos no oyen, pero componen.
La verdad es una, gústele a quien le guste o gústele a quien no le guste.
Hurta y reparte, que es buen arte.
Quien canta, su mal eta.
Mi marido es tamborilero; Dios me lo dio y así lo quiero.
Variante: El sordo no oye, pero compone.
Buena vida, padre y madre olvida.
Cosa hecha aprisa, cosa de risa.
Vino y amores, de viejo los mejores.
De las palabras, no el sonido sino el sentido.
Quien escucha, su mal oye.
La buena cena, temprano suena.
Seca la garganta, ni habla ni canta.
Amor y vino, sin desatino.
Al son que te tañan, a ése baila.
A cartas, cartas y a palabras, palabras.
De lunes a martes, poco se llevan las artes.
Cuando llueve y hace sol, baila el perro y el pastor.
No creó Dios al burro para músico.
Cuando el español canta, o está enfadado o poco le falta.
A palabras vanas, ruido de campanas.
Muerte la gata, los RATONES bailan.
Las paredes oyen.
Cuando el río suena es porque piedras trae
Mal juzga el arte, el que en él no tiene parte.