Mancebo me fui, y envejecí; más nunca al justo desamparado vi.
Desnuditos nacemos y después todo apetecemos.
Aceitunas, una o dos, y si tomas muchas, válgame Dios.
Ningún hombre vale más que otro si no hace más que otro
No voy a misa porque estoy cojo, pero a la taberna me voy poquito a poco.
Dando tiempo al tiempo el mozo llega a viejo.
El pan con hartura y el vino con mesura.
Nadie, ladrando a la luna, alcanza amor ni fortuna.
Caja que tuvo alcanfor, quédale el olor.
Si quieres ser estimada no te roces con cualquiera, que la fruta mayugada se pudre y no hay quien la quiera.
La trasquilá, buena o mala, a los cuatro días iguala.
La esperanza mantiene.
Una boca y dos orejas, tenemos; para que oigamos más que hablemos.
El perro es el mejor amigo del hombre.
Meter aguja y sacar reja.
Julio, triguero, Septiembre, uvero.
Para alcanzar, porfiar.
Lástima grande que no sea verdad tanta belleza.
A hombre recién levantado, ni le propongas negocios ni le pidas un prestado.
Más de un hombre amanece con el día que no verá morir.
De día y con sol.
Siempre dan las nueces al que menos las merece.
Más valioso que el dinero, es un sabio consejero.
Quien lee y escribe no pide pan.
Papel, testigo fiel.
Dios te dé salud y gozo y casa con corral y pozo.
A cautela, cautela y media.
Dádiva de ruin, a su dueño parece.
La Luna de Enero y el amor primero.
Amor irresoluto, mucha flor y poco fruto.
Viva y deje vivir, por favor, no moleste.
Lo que mece la cuna, hasta la muerte dura.
Cojo con miedo, corre ligero.
Todos llevamos una cruz colgada; unos suave y otros pesada.
A las barbas con dinero, honra hacen los caballeros.
Lo que hace tu mano derecha que no lo sepa tu izquierda.
El que da lo que tiene, a pedir se queda o, a pedir se enseña.
Carta cortés, cada dos renglones, mentiras tres.
Pan casero, de ese quiero.
Esto son habas contadas.
El que calla, otorga o no tiene una perra gorda.
El que pide y no da, siempre algo tendrá.
Hasta el rabo, todo es toro.
La juventud de un hombre jamás morirá, a menos que él la mate.
Al hombre deshonesto le es útil el azar
Dios acude siempre.
Más vale vieja conocida, que nueva con sida.
A quien miedo han, lo suyo le dan.
Valor y querer, facilitan el vencer.
Yerros de amor, dignos son de perdón.