A la carne vino, y si es jamón, con más razón.
La leche le dijo al vino: vente, amigo.
Cambio de costumes, par es de muerte.
El hombre sabio es aquel que busca instruirse con todos los hombres; el hombre fuerte, aquel que sabe quebrar sus deseos; el hombre rico, aquel que se contenta con su suerte, y el hombre honrado, aquel que honra a los demás.
A la que te criaste, te quedaste.
Para tener paz en casa cuando llega el marido todo debe estar limpio.
Quien siembra, siega.
La cortesía es de quien la da y no de quien la recibe.
Es mejor tres hombres corrientes que uno sabio.
De casta le viene al galgo.
Una maja de hierro, a fuerza de ser afilada, puede convertirse en una aguja.
Nazca mi hijo varón, aunque sea ladrón.
Paciencia muchas veces ofendida, trastorna el juicio.
Cuenta errada, sea enmendada.
Amor y señorío, no quieren compañía.
Desnudo nací, desnudo me muero, ni gano ni pierdo.
De la corriente mansa me libre Dios, que de las aguas bravas me libro yo.
Quien su palabra no mantiene, a las consecuencias se atiene.
El que coge la zorra y la desuella, ha de saber más que ella.
Bienaventurado el hombre que halla la sabiduría, Y que obtiene la inteligencia; Porque su ganancia es mejor que la ganancia de la plata, Y sus frutos más que el oro fino. Más preciosa es que las piedras preciosas; Y todo lo que puedes desear, no se puede comparar a ella. Proverbios 3:13-15
Grandotas aunque me peguen.
Mas vale vergüenza en cara que dolor de corazón.
Dar en el clavo.
Amor nunca dice basta.
No dar pie con bola.
Pompa vana: hoy hojas marchitas lo que ayer rosa galana.
Ni te compres limas, ni te compres peras, ni te comprometas en donde no puedas.
Ahorra, ahorrador, que y vendrá el derrochador.
Voluntad tiene a los tronchos quien abraza al hortelano.
A feria vayas que más valgas.
Lo que hace el burro, pare la burra.
Nunca se aparten de ti la misericordia y la verdad; Atalas a tu cuello, Escríbelas en la tabla de tu corazón; Y hallarás gracia y buena opinión ante los ojos de Dios y de los hombres. Proverbios 3:3-4
No es amistad la que siempre pide y nunca da.
Más vale copa en mano que bodega en retrato.
Borrachez, de agua; que la de vino es cara y sale a la cara.
Se queja más que la llorona.
Una cosa es una cosa, y seis media docena.
Amor de madre, ni la nieve lo hace enfriar.
Mi marido es tonto y yo vivaracha; cuando yo salto, el se agacha.
Hacer hijos da gusto, pero de darles de mamar me asusto.
Para que la cruz vaya a mi casa, que vaya a la ajena.
El amor que se lleva el viento, que te sirva de escarmiento.
En el menguante de enero, corta tu madero.
Enero mes torrendero.
Entre tres la tenían y ella meaba, y no meaba a gusto la condenada.
Las letras del estudioso; las riquezas, del solícito; el mandar del presuntuoso; y el cielo del devoto.
Hablando se entiende la gente.
Cada persona es dueña de su silencio y esclavo de su palabra.
Hacerte amigo del juez
Barriga caliente, cabeza durmiente.