Faldas largas, algo ocultan.
El hombre por el traje, la perdiz por su plumaje.
Guarda mozo, y hallarás viejo.
Gallina que no pone huevos, al puchero.
La hija buena vuelve a casa, aún cuando sea parida.
Engañosa es la gracia, y vana la hermosura.
Luna al salir, colorada, pronto ventada.
Hombre bondadoso, nunca envidioso.
Llave puesta, puerta abierta.
Padecer cochura por hermosura.
Matrimonio repentino, muchacho cincomesino.
Con hermosura sola no se pone la olla.
Tres cosas matan al hombre: soles, cenas y penas.
Badajoz, tierra de Dios, que andan las putas de dos en dos.
Quieres taparle el ojo al macho.
Fuiste doncella y viniste parida.
Bien sabe la chica, en donde le pica.
Bestia que no es tonta, sabe quien la monta.
A quien a otros ayuda, de veinte años le pare la burra.
Al gato goloso y a la moza ventanera, tápales la gatera.
Dame pan y llámame perro.
Decir pares, y salir nones, les ocurre a los mamones.
Hombre bien vestido, nunca mal parecido.
Obra con amores y no con buenas razones.
De día beata, de noche gata.
Ni de estopa buena camisa, ni de puta buena amiga.
Quien da lo suyo antes de la muerte, que le den con un mazo en la frente.
Molino que no muele, algo le duele.
Amor de putas y fuego de virutas, luce mucho y poco dura.
La más ruin cabra, revuelve la manada.
De la abeja y de la vaca, en Abril muere la flaca.
Más feliz que marica con dos culos.
El hombre es un animal de costumbre.
Pan con vino no emborracha, pero alegra a la muchacha.
Mala es la hembra, peor es la sed; si una mata, otra también.
Los negocios hacen a un hombre y al mismo tiempo lo prueban.
Ni fíes de hombre cejunto, ni tengas miedo a un difunto.
Si quieres conocer a un hombre, no le mires; óyele.
Yegua que no has de montar, de tu paja ni catar.
Obra hecha, dinero espera.
Buena barba, de todos es honrada.
Alábate cesto, que venderte quiero.
Hombre anciano, cuando muere poco llorado.
Para los hombres de mar, antes que letras nadar.
Tierra, cuanta veas, casa, en la que quepas.
La vida es un misterio, desvelalo.
Estas son de mi rodada.
Ama profunda y apasionadamente.
Picha española no mea sola.
Ora como si todo dependiera de Dios; pero trabaja como si todo dependiera del hombre.