Hombre estudioso, vale por cien perezosos.
Faltriquera abierta, el dinero se vuela.
Estudiante y diablo, una misma casa con dos bocados.
Por males de nervios nunca se tocó a muerto.
El hombre a los treinta, o vive o revienta.
Entre casados, valor, que ya aguantarse es amor.
Hija de vaca pintada, siempre sacará la mancha.
Más merezco; pero contigo me conformo.
Más vale ser puta sin parecerlo que aparentarlo y no serlo.
Hormigas en ringlera, o temporal o sequera.
Donde reina la mujer, el diablo es primer ministro.
El vientre lleno aunque sea de heno.
Amistad prendida con alfileres, la que se desprende cuando lo quieres.
Yo que se lo proponía, y ella que lo apetecía.
Al comprar caballos y al tomar mujer cierra los ojos y encomiéndate al Señor
Fía mucho, más no a muchos.
Bien mereció papilla quien se fió de Mariquilla.
Iba en su yegua y preguntaba por ella.
Años y desengaños hacen a los hombres huraños.
Buena fiesta hace Miguel, con sus hijos y su mujer.
A cazuela chica, cucharadica.
Cuando borrachos hay, madre falta.
La niña que más se cuida, resulta a veces jodida.
Después de puta y hechicera, se torno candelera.
Se supone que es una virgen; en resumen, todo va bien.
En la aldea, no hay melón malo ni mujer fea.
Vaca de dos amos, ni da leche ni come grano.
Hablo de la gente de nuevo cuño.
Amistad de hombres leales, solo perdura entre iguales.
Fina costurera, hace camisas con chorrea.
Tal para cual, la puta y el rufián.
Eres más puta que las gallinas.
Con hombre egoísta, ni de trato ni de vista.
A amo ruin, mozo malsín.
Dila que es hermosa y ella se volverá loca.
Muchos componedores descomponen la novia.
Quien tiene la cabra, ese la mama.
La belleza entra por la boca.
Monja de Santa Ana, tres en cama.
Más obrar que hablar.
La de los huevos soy yo, dijo la gallina.
Fraile que pide por Dios, pide para dos.
Madre pía, daña cría.
Palabra suave llegar al alma sabe.
Sol madrugador y hombre callejero, no los quiero.
Más maestra es la adversidad que la prosperidad.
Dios te guarde de trasera de mula y de delantera de viuda.
Barájamela más despacio.
Gallina, cabro y marrano; se manducan con la mano.
Ido de la vista e ido del corazón, casi una cosa son.