Hombres de noche, muñecos de día.
Maldiciones de putas viejas, no comprenden mis orejas.
Tierra de roza y coño de moza.
Gente de montaña, gente de maña.
Las damas al desdén , parecen bien.
Es bien hermosa la que es virtuosa.
A fuerza de varón, espada de gorrión.
Los enemigos del casado son tres: la moda, el modista y la mujer.
Hombre de dos caras, arredro vaya.
No creas nunca en cielo serrano, lagrimas de mujer o cojera de perro.
Buena cara dice buen alma.
Chica es la aguja, y se halla si bien se busca.
Boda mojada, novia afortunada.
Hombre de voz hueca, sesera vacía o seca.
Al hombre duro, lanza en mano y vino puro.
De puta vieja y de tabernero nuevo, guárdenos Dios.
Dueña que mucho mira, poco hila.
A fuer de Toledo, que pierde la dama y paga el caballero.
A embestida de hombre fiero, ¡pies para que los quiero!.
Al hombre osado, la fortuna le da la mano.
A quien se casa con viuda, ya no le queda la duda.
Si vives con tu suegra y tu mujer, pronto te echas a perder.
Si tu mujer es bonita, recibe pocas visitas.
La mujer y la sardina, cuanto más salada más dañina.
Ayer putas y hoy comadres, según de donde sopla el aire.
En caso de duda, que no sean ellas las viudas.
Cuando el hombre está de malas, su mujer pare de otro y el hijo se le parece.
Fea con gracia, mejor que guapa.
Ni fíes mujer a fraile, ni barajes con alcalde.
Veinte años puta y uno soltera, tan buena soy como cualquiera.
La que de alto hila, el huso la cae y el culo la pía.
Putas y toreros, a la vejez os espero.
Entre mozas y mozos, pocos retozos.
Ni hermosa que mate, ni fea que espante.
Voy a por tabaco. (Cuando un marido se separaba de su mujer. Durante el franquismo; no estaba permitido el divorcio).
Ciertos maridos existen porque ciertas mujeres no han querido quedarse solteras
Palabra que retienes dentro de tí, es tu esclava; la que se te escapa, es tu señora.
Más ordinario que una monja en guayos.
A quien no se lo merece, la virgen se le aparece.
Para quien es mi hija, basta mi yerno.
A amante que no es osado, dale de lado.
El que puede gobernar a una mujer puede gobernar a una nación.
Junio Julio y Agosto ni mujeres ni coles ni mosto.
Consulta a tu mujer y haz lo contrario a lo que te aconseje.
En la oscuridad todas las mujeres son bellas
Más trazas inventa en cinco minutos una mujer, que el Diablo en un mes.
En casa con hombres y sin vino, todo anda mohíno.
Cuando Dios se hizo hombre, ya el diablo se había hecho mujer.
Si quieres matar a tu mujer, dale sardinas por San Miguel.
Las cartas que una mujer desea recibir de un hombre son aquellas que él no debería escribir jamás.