Si tú entiendes, las cosas son como son; si tú no entiendes, las cosas son tal como son.
En tu comunidad, no luzcas tu habilidad.
Un viejo amigo es una eterna novedad
De familia y trastos viejos, pocos y lejos.
A bobos y a locos, no los tengas en poco.
No temas a truenos ni a ratones, ni brujas ni supersticiones.
Dolor de cabeza quiere yantar, dolor de cuerpo quiere cagar.
Rebuzné una vez, y como burro quedé.
Di mentira, y sacarás verdad.
Dar la callada por respuesta.
Ni bebas agua que no veas, ni firmes carta que no leas.
No es amigo ni es sincero, aquel que nos pela el cuero.
Al que Dios no le da hijos, el diablo le da.
San Julián, guarda vino y guarda pan.
Zancas largas, para recados; zancas cortas, para sentado.
Quien la gana sufre, quien lo encuentra goza.
Bebe el agua de tu fuente clara, y no busques la encenagada.
Guárdame en casa y te honraré en la plaza.
Flores en Mayo, tarde o temprano hallo.
De tal palo tal astilla.
No hay más bronce que años once, ni más lana que no saber que hay mañana.
El día que amasó, mal día pasó; pero peor es no tener qué amasar ni qué cerner.
Voy a ir hacer un mandado.
Al sonar el pedo, solo queda un rostro serio.
Deuda pagada, otra empezada.
Las naranjas de Teresa, puro bagazo y corteza.
En la casa y en la fosa, el hombre vive y reposa.
Aborrece y serás aborrecido, quiere y serás querido.
Primero mis dientes y después mis parientes.
Que mañana hay misa para los sordos.
Mucho dinero, época virtude; poco dinero, mucha salud.
Amor no se echa a la olla sino manteca y cebolla.
El que se queja, sus males aleja.
Un mendigo se compadece de otro que está parado enfrente de una puerta
Marzo marceador, de noche llueve y de día hace sol.
Déjate de tanto refrán, y empieza a buscar el pan.
Copas son triunfos.
Modestia exagerada, modestia falsa.
El dinero diario, es necesario.
Si no puedes lo que quieres, quiere lo que puedes.
Hasta el cuarenta de mayo no te quites el sayo
Entre col y col, lechuga.
Hay que dar tiempo al tiempo.
Hijo eres, padre serás; cual hicieres, tal habrás.
Cartas cantan.
Al pan, pan. Al vino, vino.
Abierto el cajón, convidado está el ladrón.
Hay quien a los veinte años es viejo y a los cuarenta pellejo.
La paciencia es la llave del paraíso.
Ráscate la pierna, que te duele la cabeza.