Quien canta, su mal eta.
Buenas palabras no cuestan cobre y valen más que plata.
Se tragó el mate con bombilla y todo.
Bailo bien, y echáisme del corro.
La casa del escudero, ventaja lleva del caballero.
Si quieres un día bueno: hazte la barba; un mes bueno: mata puerco; un año bueno: cásate; un siempre bueno: hazte clérigo.
El que mucho habla, mucho yerra.
Cuenta por bienes los males que no tienes.
Si ayer eras Don Nadie y hoy Don Alguien eres, ¿qué más quieres?
Diez años la seguía y ella no lo sabía.
Quien supo esperar, llega a triunfar.
La vida, como las motos, no tiene reversa.
La mejor receta, la dieta.
Una que hice y tres que pensé hacer, cuatro que me apunté.
Deudas tienes y haces más, si no mientes, mentirás.
Si con el pensamiento se caminara, ¡cuantas horas el día contigo estara!
Jugar la última carta.
Quien vende barato vende doblado.
Sacristán que vende cera y no tiene cerería, ¿de dónde la sacaría?
Entre casados y hermanos no hay que meter las manos.
Más vale guerra abierta que paz fingida.
Comer con fuerza, mascar con ganas y lo que no se hiciere hoy se hará mañana.
El hijo que quieras más, ése se te irá en graz.
Llueve sobre mojado.
De suerte contentos, uno de cientos.
A tu tierra grillo aunque sea con una pata.
Quien hace los mandados que coma los bocados.
Quien da el consejo, da el tostón.
El viejo quiere más vivir, para más ver y oír.
¿Hambre tienes y pides limosna?. No te creo, que eres gorda.
El comedido sale jodido.
De mala sangre, malas morcillas.
Buena olla y mal testamento.
Pídele a Dios que muera si quieres que dure mucho.
Tanto da el agua en la piedra que la quiebra.
El que de ilusiones vive, de desengaños perece.
Cuando escribas alguna carta, leéla despacio antes de enviarla.
Gatos y niños siempre dicen: Mío, mío.
Si quieres con tu familia reñir, echa algo a repartir.
Cuando tiene cerco la luna, agua segura.
Si a los cuarenta no eres rico, arre borrico.
Sea, que el tiñoso por pez venga.
Arremangóse mi nuera, y volcó en el fuego la caldera.
Al que Cristo se la de, San Pedro se la bendiga.
Un amigo es aquel que conoce todos tus defectos, y que a pesar de ello te quiere.
El espejo y la amistad siempre dicen la verdad.
Juventud, calor y brío; vejez, tembladera y frío.
Con pistola a discreción, cualquiera tiene razón.
Para ser dichoso, vida de clérigo, enfermedad de casado y muerte de religioso.
Quien en tiempo huye en tiempo acude.