Piénsate mucho a quien escoger como amigo, pero piénsalo aún más cuando decidas cambiarlo.
Ni ausente sin culpa ni presente sin disculpa.
Vida de campo, hombre sano; vida de pueblo, hombre enfermo.
Estas como mango, amarilla y bien chupada.
Juntos pero no revueltos.
Obra de portal, dura poco y parece mal.
Una lechuza, bienestar donde se posa y malestar donde canta.
El tiempo todo lo cura y todo lo muda.
Te paso la pala diego
Bocadito regular, que se pueda rodear.
Muchos a dispoñer, ningún a cumprir.
El buen vino añejo hace al hombre niño y remoza al viejo.
Quien se siente mocoso, se suena los mocos.
Los esparragos de Abril, para mi; los de Mayo, para el amo y los de Junio, para el burro.
La libertad es una alhaja que con ningún dinero se paga.
Aborrecer tras haber querido, mil veces ha sucedido y mil más sucederá.
Más alta que un pino y más tonta que un gorrino.
A veces se llora de alegría.
Mal de locura, solo la muerte cura.
Quién no se levanta temprano, nunca hace el trabajo diario.
La muerte se lleva igual al párvulo que al viejo.
Mal te quiere quien siempre te alaba y nunca te reprende.
Quien debajo de árbol se guarece, dos veces se moja.
El amor no se compra con dinero.
Ama a quien te ama, y no a quien te ilusiona.
En almoneda, ten la boca queda.
Acometer hace vencer.
Hurtar para dar a Dios, solo el deminio lo aconsejó.
Con los curas y los frailes, buenos días y buenas tardes.
No coma cuento coma carne.
El vino con el amigo.
El trabajo bien hecho da alegría en el pecho.
Quien su origen no conoce, su destino desconoce.
Ojo al Cristo que es de plata.
Hasta meter, prometer; y después de metido, se acabó lo prometido.
No hay cosa que fin no tenga, a la corta o a la luenga.
La ira es locura el tiempo que dura.
Pasar de largo te conviene en lo que ni te va ni te viene.
Palo de nogal, quiebra costilla, no hace señal.
Nunca dejes la certidumbre por la esperanza.
La voz del culo no admite remedio ni disimulo.
En enero, el besugo es caballero.
Más atrasado está el fulano, que pelotas de marrano.
La vida es una universidad.
No puede ser precavida, quien no sabe de la vida.
Por una oreja entra y por otra sale.
Hijos casados, duelos doblados.
Hablar a calzón "quitao".
A quien te deja en cuita, no lo quieras en trebejo.
Quien nada pide, nada recibe.