Por San Matías igualan las noches con los días y pega el sol en la umbrías.
No se puede estar en la procesión y repicando.
Hija que casas, casa que abrasa.
Llena o vacía, menos la quiero tuya que mía.
Palabra de cortesano, humo vano.
Hay quien no ve su camino.
Te lo digo a ti, mi nuera; entiendelo ti mi suegra.
La mujer holgazana, solo el sábado se afana.
En caso de duda, que no sean ellas las viudas.
De Marzo a la mitad, la golondrina viene y el tordo se va.
Tu secreto debe pasar a ser parte de tu sangre.
El que quita la ocasión, quita el peligro.
A enfermo, niño o anciano, hay que tenderles la mano.
El que la hace riendo, la paga llorando.
No vence, quien es valiente, si peca por imprudente.
Cuatro pies en la cama y no está padre.
Del cuerdo al loco, media muy poco.
Si uno pierde los labios, tendrá los dientes fríos.
Codicia mala, el saco rompe.
Las palabras no dan fuerza a las piernas.
Juramento, juro y miento.
Piedra movediza, nunca moho la cobija.
Paciencia muchas veces ofendida, trastorna el juicio.
Más vale llegar a tiempo que rondar cien años.
A todo se acostumbra uno en esta vida, menos a no comer.
La boca de un hombre mayor está sin dientes, pero nunca sin palabras de sabiduría.
Al hombre valiente, espada corta.
No saber una jota.
La moza buena, en casa está y afuera suena.
El gozo en el pozo.
Solo un tonto mete los dos pies en el agua para ver su profundidad.
En el marido, prudencia; en la mujer, paciencia.
Cuando Febrero no febrerea, Marzo marcea.
Después de comer, ni vino, ni mujer.
Cuando se pierde el honor, va todo de mal en peor.
Las cosas en caliente pegan.
A la mujer y al ladrón, quitarles la ocasión.
Al hombre de rejo, vino recio.
Mujer, no seas boba y no se te acabe el pan de la boda.
A la lumbre y al fraile, no hurgarle; porque la lumbre se apaga y el fraile arde.
A misa temprano nunca va el amo.
De donde viene la descomunión, allí viene la absolución.
A falta vieja, vergüenza nueva.
Comida hecha, amistad deshecha.
En cabeza loca, ni se tiene, ni dura, ni para cosa.
Galope que mi caballo no lleva, en el cuerpo le queda.
Quien salva al lobo, mata al rebaño.
Donde se pace, que no donde se nace.
Halagos de suegra, consuelo de nietos.
La fe no tiene miedo.