La reputación dura más que la vida.
A ninguno le da pena, comer cosita buena.
Variante: Caridad y amor no quieren tambor; en silencio viven mejor.
Juegos de manos se van al culo.
Cuando uno esta en malas, hasta la mujer se le niega.
Cabra loca, desgraciado al que le toca.
No hay duelo sin consuelo.
El que sale a bailar, pierde su lugar.
Hacer la del humo.
La blanda respuesta la ira quiebra, la dura la despierta.
La constancia decisiva, vence al fin la suerte esquiva.
La verguenza, cuando sale ya no entra.
Poco a poco hila la vieja el copo.
A buen comer o mal comer, tres veces beber.
El ruin buey, holgando se descuerna.
Más vale salto de mata que ruego de hombres buenos.
El rosario en el cuello, y el diablo en el cuerpo.
Beber con medida alarga la vida.
La mujer el pan amasa y el viejo mande en casa.
A la mujer y a la suegra, cuerda.
Riñen las comadres y dícense las verdades.
Prometer, prometer hasta meter, y una vez metido, nada de lo prometido.
El pie en el lecho y la mano el pecho.
Con ayuda del vecino, mató mi padre un cochino.
Barriga caliente, cabeza durmiente.
El que sigue la caza, ése la mata.
Mujer casada, casa quiere.
Tripa llena, ni bien huye ni bien pelea.
La gotera dando y dando, la piedra va perforando.
El rayo y la maldición dejan sana la ropa y queman el corazón.
Vanidad humana, pompa vana: humo hoy y polvo mañana.
El que de rosas de comer al burro, cobrara con un rebuzno.
Dios te guarde de tahonero novel y de puta de burdel.
Bromeando, bromeando, amargas verdades se van soltando.
Demasiada alegría es dolorosa
A gran subida, gran caída.
Con la boca es un mamey.
Al amigo que no es cierto, con guiño de tuerto.
Ir de mal en peor, no hay cosa peor.
Plata en mano, culo en tierra.
Tras cornudo, apaleado, y mándale bailar.
Más fea que un carro por debajo.
Serio como perro en bote.
El buey ruin pereceando se descuerna.
Con las glorias se olvidan las memorias. Con los años, perdió la rucia los saltos.
A la Virgen, salves; a los Cristos, credos; pero a los cuartos quedos.
Más quiero cardos en paz, que no salsa de agraz.
Antes miente la madre al hijo que el hielo el granizo.
En casa del ladrón te roban hasta la respiración.
El ladrón en la horca y el santo en el altar para bien estar.